viernes, 31 de marzo de 2017

¡ La Profecía de que Francisco será el Papa quien Consagre a Rusia ! En las apariciones de Fátima la Virgen María pidió que el Papa consagrara Rusia. Esto debía ser al Inmaculado Corazón de María, por todos los obispos del mundo ¿ Pero esta o no finalmente Consagrada Rusia al Inmaculado Corazón de María ? Pues existen dos corrientes contra opuestas dentro de la Iglesia, donde una afirma que la Consagración ya fue llevada a cabo y otra que afirma lo contrario

Formalmente no se hizo así, aunque sustancialmente tal vez sí. Eso se discute hoy.
.
Porque Sor Lucía, la vidente de Fátima que recibió el encargo, ha dicho que el Cielo aceptó la consagración hecha por Juan Pablo II.  


¿QUE QUISO EVITAR LA VIRGEN CON LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA?

Durante casi 1000 años el rechazo de la Santísima Voluntad de Dios, y de Dios mismo, había ido escalando.

En 1054 el cisma ortodoxo comenzó cuando ellos dijeron “sí” a Dios, “sí a Cristo”, “sí” a Su Iglesia, pero “no” al Papa, Vicario de Jesucristo.

Ellos lo reconocen como “el primero entre iguales”, pero no reconocen su primacía de jurisdicción sobre todos los Patriarcas, Cardenales y obispos de la Iglesia.

En 1517, Martín Lutero dijo “sí” a Dios, “sí” a Cristo, “no” a la Iglesia Católica y “no” al Papa.

Él proclamó tener fidelidad a Dios y a Nuestro Señor, pero rechazó a la Iglesia.
Por lo que, es imposible permanecer fiel a Cristo cuando se rechaza a Su Esposa, la Iglesia.

En 1717 la Francmasonería dijo “sí” a Dios, “no” a Cristo, “no” a la Iglesia Católica y “no” al Papa.

Ellos pretendieron reconocer a Dios (no al verdadero Dios, sino a su propia concepción de Dios).
Pero ya no quisieron a Cristo y a Su Iglesia.
De nuevo, es imposible servir a Dios mientras se rechaza a Su Hijo: “Yo y el Padre somos uno,” dijo Nuestro Señor.

Finalmente, en 1917 Lenín en Rusia dijo “no” a Dios, ni a Cristo, ni a la Iglesia Católica, ni al Papa.

Con el Comunismo, vemos la culminación de lo que había comenzado con el cisma ortodoxo y con la herejía luterana.
O sea el rechazo descarado no solo de la Iglesia Católica, sino también el rechazo de Jesucristo e incluso de toda noción de un Dios Todopoderoso.
La Consagración de Rusia revertiría el alzamiento y la rebelión contra Dios, iniciada con el cisma ortodoxo de 1054.
Que había sido favorecida por la herejía de Lutero de la sola scriptura, incrementada por la apostasía de la Francmasonería e intensificada por el Comunismo.

Son estos “No” los que serían revertidos por la consagración de Rusia.

Porque como dijo Nuestro Señor, la Iglesia es Su Esposa.
Lo encontrarás en la Carta a los Efesios.
No podemos estar con Cristo y contra Su Iglesia, como predicó Lutero.
No podemos estar con Dios y contra Cristo, como dijo Nuestro Señor a los Fariseos:
“Si Dios fuera vuestro Padre, vosotros me aceptaríais porque Yo soy la imagen de Mi Padre. Yo y el Padre somos Uno. No, vuestro padre es el diablo”.
Así, en cierto sentido, Marx lo estaba cumpliendo al decir “No” a Dios.
Ese “No” es inseparable del “No” a Cristo, “No” a Su Iglesia y “No” a Su Vicario sobre la tierra.
Pero todas estas cosas serían revertidas por la consagración y la conversión de Rusia.
Incluso el “No” de los ortodoxos, negando la primacía del Papa en 1054.
Es así que este pedido de Consagración de Rusia se desató con las apariciones Fátima a partir de 1917.

EL PEDIDO DE LA CONSAGRACIÓN A RUSIA

El 13 de junio de 1929, mientras la Hermana Lucía estaba en el noviciado de las Hermanas Doroteas en Tuy, España, Nuestra Señora cumplió Su promesa del 13 de julio de 1917 en que había dicho:
“…para prevenir esto, vendré a pedir la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados.
Si atendieran mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz.

Si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia.

Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas.
Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.

El Santo Padre consagrará Rusia a mí, y se convertirá, y un período de paz será otorgado al mundo.

En Portugal se conservará siempre el dogma de la fe…”
De modo que el 13 de junio de 1929, escribe la Hermana Lucía que, estando ella una noche sola… en medio de la capilla… cuando la única luz era la de la lámpara:
De repente, se iluminó toda la capilla con una luz sobrenatural y sobre el altar apareció una cruz de luz que llegaba hasta el techo.
En una luz más clara se veía, en la parte superior de la cruz, un rostro de un Hombre y Su Cuerpo hasta la cintura.
Sobre su pecho había una paloma igualmente luminosa.
Y clavado en la cruz, el cuerpo de otro hombre.
Un poco por debajo de la cintura, suspendido en el aire, se veía un Cáliz y una Hostia grande sobre la cual caían unas gotas de Sangre que corrían a lo largo del Rostro del Crucificado y una herida en Su pecho.
Escurriendo por la Hostia, esas gotas caían dentro del Cáliz.
Bajo el brazo derecho de la Cruz estaba Nuestra Señora con Su Inmaculado Corazón en Su Mano
(Era Nuestra Señora de Fátima con Su Inmaculado Corazón… en Su mano izquierda… sin espada ni rosas, pero con una corona de espinas y llamas).
Bajo el brazo izquierdo (de la Cruz), unas grandes letras, como si fueran de agua clara cristalina, que corrían hacia el altar, formaban estas palabras: ‘Gracia y Misericordia’.
Comprendí que me era mostrado el misterio de la Santísima Trinidad y recibí luces sobre este misterio que no me es permitido revelar”.
Luego Nuestra Señora dijo a la Hermana Lucía:
“Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga, en unión con todos los Obispos del mundo, la Consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón; prometiendo salvarla por este medio.
Son tantas las almas que la justicia de Dios condena por pecados cometidos contra Mí, que vengo a pedir Reparación.
Sacrifícate por esta intención y reza”.
En otro texto Sor Lucía escribió más tarde, que por medio de una comunicación íntima Nuestro Señor le dijo, quejándose:

No han querido atender Mi petición
.
Al igual que el Rey de Francia se arrepentirán, y lo harán, pero ya será tarde..Rusia habrá ya esparcido sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia.

¡El Santo Padre tendrá que sufrir mucho!”.

CUALES SON LOS ERRORES QUE RUSIA COMUNISTA ESPARCIÓ POR EL MUNDO

La gente a veces hace la pregunta: “¿Cuáles son los errores de Rusia?”
Estos son algunos de los errores que Rusia ha esparcido por el mundo, los que siguen operando hoy:

Una visión del mundo materialista- ateo que tiene por objeto socavar todo lo cristiano de la sociedad;

Una ideología que es desconectada de la verdad y la realidad;

Un marxismo cultural que más tarde también impregnó Occidente con la ayuda de las ideas de la escuela de Frankfurt y Antonio Gramsci;

Un espíritu socialista revolucionario que socava especialmente importantes aspectos de la vida familiar,  especialmente con la ayuda del feminismo, el divorcio, el aborto y la homosexualidad;

Una filosofía dialéctica, que afirma que las luchas y contiendas en curso en la sociedad son necesarias con el fin de lograr que se desarrollen formas más altas y eficaces de vida.

Una forma de gobernar, “centralismo democrático”, que significa que las cosas tienen la apariencia de ser abiertamente democráticas, sin embargo, están organizados y administrados centralmente en el fondo;

Un desconocimiento de la tradición y de las instituciones tradicionales de la sociedad y la estigmatización como “fuerzas contrarrevolucionarias”;

Y también un cada vez mayor desconocimiento de lo natural y el valor de la vida;

Un mal uso engañoso del lenguaje con la intención de manipular a la opinión pública;

Un método de descalificar a los oponentes con epítetos degradantes que abstractamente categorizan como “derecha” o “contra-revolucionarios”;

Una aproximación a los cambios revolucionarios en curso donde hay un camino lento, por una vía rápida de la Revolución;

Tratar de incorporar a los oponentes más moderados en el nuevo sistema con el fin de utilizarlos como “tontos útiles”;

Una constante sensación de desconfianza y miedo, hasta el encarcelamiento y asesinato de los opositores intransigentes.

Estos efectos han sido percibidos por todos.
la Iglesia intentó varias veces consagrar a Rusia; aquí hay una lista de los intentos.

LISTA DE PAPAL DE CONSAGRACIONES AL CORAZÓN INMACULADO

Ha habido por lo menos 7 consagraciones de papas al Corazón Inmaculado:
1 – El 31 de octubre de 1942, el Papa Pío XII realizó la Consagración al Inmaculado Corazón de María para el mundo entero.
2 – El 7 de julio de 1952, el Papa Pío XII consagró los pueblos de Rusia al Inmaculado Corazón de María por su carta apostólica Sacro vergente Anno Pío XII declaró:
“Al igual que hace unos años consagramos a toda la especie humana al Inmaculado Corazón de la Virgen María, Madre de Dios, hoy de una manera más especial Encomendamos a todos los pueblos de Rusia a este Inmaculado Corazón”.
3 – El 21 de noviembre de 1964Pablo VI renueva la consagración, en presencia de los Padres del Concilio Vaticano II, pero sin su participación.
4 – El 13 de mayo 1982 el Papa Juan Pablo II invita a los obispos del mundo a unirse a él en la consagración del mundo y con él a Rusia al Inmaculado Corazón.
Muchos no reciben la invitación a tiempo para el viaje del Papa a Fátima, donde se lleva a cabo la consagración.
Sor Lucía después dice que no cumplía las condiciones.
5 – En octubre de 1983 el Papa Juan Pablo II, en el Sínodo de los Obispos, renueva la Consagración 1982.
6 – El 25 de marzo 1984 el Papa Juan Pablo II“unido con todos los pastores de la Iglesia en un vínculo particular con lo que constituyen un cuerpo y una universidad consagra el mundo entero, especialmente a los pueblos”.
El 29 de agosto de 1989 Sor Lucía afirma en su correspondencia que la consagración de Rusia “se ha logrado”, y que “Dios cumplirá su palabra”.
Y esto está relacionado con acontecimientos posteriores:
9 de noviembre de 1989, caída del muro de Berlín 
25 de diciembre de 1991, disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
26 de julio del año 2000, Tercer Secreto de Fátima revelado por los cardenales Bertone y Ratzinger
7 – El 13 de octubre de 2013, Francisco Consagra el Mundo al Inmaculado Corazón.

EL DEBATE SI SE CONSAGRÓ RUSIA O NO

A pesar de estas consagraciones distintas del mundo por Papas (una menciona a Rusia), la gente todavía debate si Rusia ha sido consagrada específicamente según las instrucciones de la Virgen María en Fátima.
Éstos son los dos lados del debate.

Los que dicen que Rusia ha no sido debidamente consagrada manejan especialmente dos problemas:

A – Los Papas no han consagrado “Rusia”, específicamente en unión con los obispos. 

Es cierto que en el mundo ha sido consagrado y que Rusia pertenece al mundo.
Rusia se ha consagrado como parte del colectivo de las naciones, pero no específicamente.
Es la diferencia entre un sacerdote bendiciendo a una congregación en la que tu estás presente y el sacerdote bendiciéndote específicamente por tu nombre.

B – Rusia está lejos de estar “convertida” como María prometió que sucedería si se hiciera la consagración. 

Si Rusia fueron debidamente consagrada, hubiera sido convertida ¿no estaríamos viviendo en “un período de paz concedido al mundo” como fue prometido por María?
Dado que Rusia aún no se ha convertido y ya no estamos en un período de paz, la consagración de Rusia, dicen, no ha sucedido.

Los que dicen Rusia sí ha sido consagrada manejan dos pruebas centrales:

A – Sor Lucía declaró que la consagración de Rusia se llevó a cabo por la acción de Juan Pablo II el 25 de marzo de 1984.

La hermana Lucía recibió el mensaje de María diciendo esto.

B – La Santa Sede, en la revelación del Tercer Secreto el 26 de junio de 2000, indicó que la consagración había sido cumplida. 

Sor Lucía, al parecer, expresó su acuerdo.
Como se puede ver, los que alegan que Rusia no ha sido consagrada correctamente suponen que la hermana Lucía, la destinataria del mensaje de María, estuvo equivocada o engañada, o realizó algún tipo de reserva mental para engañar a todo el mundo en la materia.
También hay que decir que el cardenal Ratzinger, el futuro Papa Benedicto XVI, utilizó extendió reserva mental para engañar al mundo en esta materia el 26 de junio de 2000 y desde entonces.

¿SERÁ FRANCISCO EL PAPA QUE CONSAGRE RUSIA?

Según relata el Padre salesiano Giuseppe Tomaselli quien ha escrito numerosos artículos sobre temas religiosos y místicos.
A principios de 1990, le preguntó al estigmatizado italiano Antonio Ruffini, (1907-1999), muy venerado y bendecido por Pío XII y Paulo VI, si sería Juan Pablo II el Papa que consagraría Rusia al Corazón Inmaculado de María.
A lo que respondió que

“No, no es Juan Pablo II.
.
No será su sucesor inmediato tampoco, sino el siguiente..Él es quién consagrará finalmente a Rusia” 

Esto surge de la entrevista al P. Kramer en Crusader # 82.
De modo que será el sucesor de Benedicto XVI, o sea Francisco.

Y lo hará durante un tiempo de guerra mundial y persecución a la iglesia.
.
Las que finalmente se convertirán en las señales para hacer la consagración.
.
Al hacerla, comenzará entonces la restauración y el triunfo del Corazón Inmaculado.

Fuentes:

¡La Guerra de Demonio contra el Silencio para Aislarnos de Dios! Hay estrategias clave de ataque indirecto que el enemigo de nuestras almas utiliza para alterar significativamente nuestro progreso espiritual. Una de ellas es la corrupción de la sexualidad humana. Y otra es insertar el ruido, que causa estragos en la capacidad del alma para crecer en la intimidad con Dios

mujer al atredecer mirando barcos

En nuestra cultura, el ruido está en todas partes. Día tras día, nuestra paz es invadida por las pantallas de televisión gritando anuncios y programándonos a nosotros, la música en las tiendas, etc., que bombean este veneno en nuestras almas. Pero también está el ruido interno, en nuestra mente, que no puede acallar los problemas y las angustias.

Dios guardó silencio

EL RUIDO EXTERNO

Todos conocemos personas, incluso católicos, que parece que no pueden hacer tiempo (o ejercitar la voluntad) para incorporar el silencio en su vida con el fin de escuchar, oír y conocer la voz de Dios. Y ellos después se quejan que no pueden escuchar a Dios, pero cualquier sugerencia de la necesidad de cultivar el silencio es contestada con una mirada irritada.
Su rutina diaria se ve algo como esto: se levantan y encienden el televisor, cuando no lo utilizan como despertador. Desayunan viendo las noticias. Entran en el coche y encienden la radio para escuchar música o programas de radio o para hacer llamadas telefónicas. Una vez de vuelta a casa, encienden el televisor de nuevo hasta que es hora de ir a dormir (o se duermen con él encendido).
He aquí un perspicaz pensamiento de CS Lewis, a través del personaje del demonio en su obra maestra, The Screwtape Letters:

Los que entienden la realidad de cómo Dios trabaja y nos habla, saben que el silencio es fundamental para la salud de nuestras almas y para desarrollar algún grado de intimidad con Dios.

Debemos cultivar momentos de silencio cada día si vamos a aprender a escuchar su voz. Si el Señor parece una mera realidad distante para usted, tal vez es porque el enemigo ha inspirado en Ud. su plan de distracción ruidosa. Él está trabajando tiempo extra para asegurarse de que la voz de Dios nunca sobrepase más allá del ruido que ha permitido en su vida: el ruido del ajetreo, el ruido del entretenimiento, el ruido de las noticias, el ruido de la música (incluso la música cristiana), e incluso el ruido de una vida de oración limitado a la oración vocal.
Nunca se ha conocido a nadie que haya tomado el reto de bajar el ruido y lo haya lamentado. Irónicamente, cuando estamos rodeados por el silencio es cuando se oye más.
Pero tan importante como el silencio externo es el silencio interno.
silencio

EL RUIDO INTERIOR

A veces permanecemos en silencio, pero en nuestro interior discutimos fuertemente, confrontándonos con nuestros interlocutores imaginarios o luchando con nosotros mismos. Mantener nuestra alma en paz supone una cierta sencillez: “No pretendo grandezas que superan mi capacidad”.

Hacer silencio es reconocer que mis preocupaciones no pueden mucho. Hacer silencio es dejar a Dios lo que está fuera de mi alcance y de mis capacidades. Un momento de silencio, incluso muy breve, es como un descanso sabático, una santa parada, una tregua respecto a las preocupaciones.

La agitación de nuestros pensamientos se puede comparar a la tempestad que sacudió la barca de los discípulos en el mar de Galilea cuando Jesús dormía. También a nosotros nos ocurre estar perdidos, angustiados, incapaces de apaciguarnos a nosotros mismos. Pero también Cristo es capaz de venir en nuestra ayuda. Así como amenazó el viento y el mar y “sobrevino una gran calma”, él puede también calmar nuestro corazón cuando éste se encuentra agitado por el miedo y las preocupaciones (Marcos 4).
Al hacer silencio, ponemos nuestra esperanza en Dios.
silencio31

LA PALABRA DE DIOS: TRUENO Y SILENCIO

En el Sinaí, Dios habla a Moisés y a los israelitas. Truenos, relámpagos y un sonido de trompeta cada vez más fuerte precedía y acompañaba la Palabra de Dios (Éxodo 19). Siglos más tarde, el profeta Elías regresa a la misma montaña de Dios. Allí vuelve a vivir la experiencia de sus ancestros: huracán, terremoto y fuego, y se encuentra listo para escuchar a Dios en el trueno.

Pero el Señor no se encuentra en los fenómenos tradicionales de su poder. Cuando cesa el ruido, Elías oye “un susurro silencioso”, y es entonces cuando Dios le habla. (1 Reyes 19).

¿Habla Dios con voz fuerte o en un soplo de silencio? ¿Tomaremos como modelo al pueblo reunido al pie del Sinaí? Probablemente sea una falsa alternativa. Los fenómenos terribles que acompañan la entrega de los diez mandamientos subrayan su importancia. Guardar los mandamientos o rechazarlos es una cuestión de vida o muerte. Quien ve a un niño correr hacia un coche que está pasando tiene razón de gritar lo más fuerte que pueda. En situaciones análogas, han habido profetas que han anunciado la palabra de Dios de modo que resuene fuertemente a nuestros oídos.

Palabras que se dicen con voz fuerte se hacen oír, impresionan. Pero sabemos bien que éstas no tocan casi los corazones. En lugar de una acogida, éstas encuentran resistencia.

La experiencia de Elías muestras que Dios no quiere impresionarnos, sino ser comprendido y acogido. Dios ha escogido “una voz de fino silencio” para hablar. Es una paradoja.
silencio y oracion

DIOS ES SILENCIOSO, Y SIN EMBARGO HABLA

Cuando la palabra de Dios se hace “voz de fino silencio”, es más eficaz que nunca para cambiar nuestros corazones. El huracán del monte Sinaí resquebrajaba las rocas, pero la palabra silenciosa de Dios es capaz de romper los corazones de piedra. Para el propio Elías, el súbito silencio era probablemente más temible que el huracán y el trueno. Las manifestaciones poderosas de Dios le eran, en cierto sentido, familiares. Es el silencio de Dios lo que le desconcierta, pues resulta tan diferente a todo loque Elías conocía hasta entonces.

El silencio nos prepara a un nuevo encuentro con Dios. En el silencio, la palabra de Dios puede alcanzar los rincones más ocultos de nuestro corazón.

En el silencio, la palabra de Dios es “más cortante que una espada de dos filos: penetra hasta la división del alma y del espíritu”.  (Hébreos 4,12). Al hacer silencio, dejamos de escondernos ante Dios, y la luz de Cristo puede alcanzar y curar y transformar incluso aquello de lo que tenemos vergüenza.
soledad

SILENCIO Y AMOR

Cristo dice“Éste es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado” (Juan 15,12). Tenemos necesidad de silencio para acoger estas palabras y ponerlas en práctica.

Cuando estamos agitados e inquietos, tenemos muchos argumentos y razones para no perdonar y no amar demasiado y con facilidad. Pero cuando mantenemos “nuestra alma en paz y en silencio”, estas razones se desvanecen.

Quizás evitamos a veces el silencio, prefiriendo en vez cualquier ruido, cualquier palabra o distracción, porque la paz interior es un asunto arriesgado: nos hace vacíos y pobres, disuelve la amargura y las rebeliones, y nos conduce al don de nosotros mismos.
Silenciosos y pobres, nuestros corazones son conquistados por el Espíritu Santo, llenos de un amor incondicional. De manera humilde pero cierto, el silencio conduce a amar.
oreja y trata de escuchar

UNA RECIENTE INVESTIGACIÓN

La mayoría de las personas sufre y se siente incómoda si tiene que estar durante unos minutos en una habitación sin ningún estímulo externo, según un estudio realizado por las universidades de Virginia y Harvard que publica la revista Science.

El experimento consistía en dejar a las personas, de diversas edades y contextos sociales, en una habitación con silencio y sin ninguna distracción posible.
Así, la mayoría de participantes declaró que durante el tiempo de aislamiento no se sintieron cómodos, fueron incapaces de concentrarse o sus mentes se distrajeron. Incluso, cuando el experimento se trasladó a sus casas, los voluntarios siguieron sin sentirse a gusto y un tercio de ellos confesó haber caído en la tentación de escuchar música o usar el teléfono móvil.
Timothy D. Wilson, autor principal del estudio e investigador de la Universidad de Virginia, explica que el uso de los aparatos electrónicos como los smartphones no ha acentuado esta ‘fronemofobia’ –miedo a pensar– en soledad sino que, probablemente, “estos dispositivos son solo la respuesta de la gente a tener siempre algo que hacer”.
Los científicos del trabajo fueron un paso más allá y plantearon a los ‘conejillos de indias’ la posibilidad de dejar el ‘rincón de pensar’ antes de tiempo si se sometían a una pequeña descarga eléctrica. Ante esta perspectiva, un 67% de los hombres y un 25% de las mujeres prefirieron el castigo a la ‘tortura’ de permanecer en una habitación en soledad y aislamiento.
En otra fase del estudio, el azar asignó a los participantes una de dos categorías. En una de ellas, los individuos debían hacer lo mismo que habían estado haciendo, es decir, pensar en soledad. El otro grupo, en cambio, debía pasar el mismo tiempo realizando una actividad como leer o escuchar música a solas. Este segundo grupo declaró haberse divertido y concentrado más.
“A pesar de que tenemos la capacidad de desconectarnos mentalmente y centrarnos solo en nuestros pensamientos, por lo general, no solemos hacerlo con mucha frecuencia o durante períodos largos de tiempo”, comentó el investigador.
niña haciendo gesto de silencio fondo

LOS MEDIOS SOCIALES ESTÁN AHOGANDO A DIOS

Los jóvenes tienen que encontrar el silencio, lejos del ruido de los medios sociales con el fin de encontrar a Dios, ha dicho el arzobispo Salvatore Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, dijo que en un momento en que los jóvenes son bombardeados por el ruido y las distracciones, todavía hay un “profundo deseo” de silencio y del encuentro personal con Cristo.
“Hoy en día hay tanto ruido, con los medios de comunicación social, que no entendemos el valor del silencio”, dijo.

“Nos alejamos de él nosotros mismos. En el silencio, sin embargo, nos encontramos con nosotros mismos y con Dios. Hay un deseo de silencio, el deseo de espiritualidad, [entremedio de] los problemas de la sociedad. Si nos tomamos el tiempo en silencio encontramos la respuesta a este deseo”.

orando en penumbras y en silencio en capilla

LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE ES EL SILENCIO INTERIOR

Vemos en el Evangelio que cuando nuestro Señor estaba a punto de dar algún paso importante, siempre hacía una pausa por un momento para levantar los ojos al cielo, y sólo después de este momento de recogimiento Él asumía el trabajo que tenía que hacer. “Él levantó los ojos al cielo” es una frase que se repite con frecuencia significativa. Y, sin duda, cuando incluso no había ninguna señal externa de esta oración, la ofrenda se realizaba en su interior.
El ideal para nosotros es el mismo. La sujeción constante de uno mismo a la guía del Espíritu Santo se hace más fácil por el hecho de su presencia en el alma, donde se Le pide explícitamente que presida todas nuestras obras.

No luchar por vivir el silencio interior es equivalente a renunciar al esfuerzo por llevar una vida verdaderamente cristiana. La vida cristiana es una vida de fe, vivida en lo invisible para lo que es invisible. Cualquier persona que no esté en contacto permanente con el mundo invisible corre el riesgo de permanecer siempre en el umbral de una verdadera vida cristiana.

El Padre Auguste Gratry decía:
Debemos renunciar a vivir en el recinto exterior y más superficial del alma; debemos ir dentro y penetrar en sus rincones más profundos. Y cuando hemos llegado a este punto, todavía tenemos que ir más allá hasta llegar al centro, que ha dejado de ser uno mismo, sino Dios. Allí está el Maestro… y ahí es donde puede pedirnos que nos quedemos con Él todo el día. Y una vez que se nos ha permitido pasar un día con Él, desearemos seguirlo por todas partes como Sus apóstoles, Sus discípulos, y Sus siervos. Sí, Señor, cuando tengo el privilegio de pasar todo el día contigo, desearé seguirte siempre”.
La soledad es la fortaleza de los fuertes. La fuerza es una virtud activa, y nuestro poder de mantener silencio marca el nivel de nuestra capacidad de acción. “Sin esta celda interior, seríamos incapaces de hacer grandes cosas, tanto para nosotros mismos como para los demás”.
A los débiles e inestables no les gusta quedarse solos. La mayoría de la gente busca la diversión para salvarles de actuar como son. Se pierden en la nada para  no perder su yo en el todo. Pero sólo en medio del silencio de la noche Dios Todopoderoso vino a la tierra.

Creemos tanto en las apariencias que nos volvemos incapaces de apreciar todo lo que no apela a los sentidos. El silencio es la fuente de donde brotan manantiales de esfuerzo eficaz. La corriente de agua es empujada en silencio a abrirse paso a través de la piedra antes de ser capaz de brotar burbujeante como un canto.

La razón de los claustros y las celdas es que mantener el silencio exterior es un excelente método para conservar el silencio interior. Esta. Pero incluso en el mundo, cada uno de nosotros puede preservar su propia soledad, un límite más allá del cual nada puede penetrar sin que sea percibido.
La dificultad no es el ruido en sí mismo, sino el ruido que no tiene sentido; no es toda conversación, sino las conversaciones inútiles; no son todos los tipos de ocupación, sino las ocupaciones sin rumbo
Todo el mundo habla; nadie escucha, y menos a Áquel que más merece ser escuchado: el Maestro interior. Hay pocas almas perfectas, porque hay pocos amantes del silencio.
El silencio es el equivalente de la perfección, sino en todas, sí en la mayoría de las situaciones.
Fuentes:

domingo, 26 de marzo de 2017

Articulo de Opinión: ¿ PORQUE EL ODIO CONTRA EL PAPA FRANCISCO ? Desgraciadamente pululan ya Obispos y Superiores religiosos que discrepan abierta y públicamente de la actuación del Papa Francisco. Esto es muy grave porque, teniendo como misión la de fomentar la unidad en la fe, utilizan su autoridad y prestigio para fomentar el cisma entre sus súbditos. Y entre estos también se cuentan laicos de prestigio y páginas web de corte “tradicionalista” y otras sin ese sello que le atizan al Papa tachándolo de ignorante, pastor rústico devenido en Pontífice, intelectualmente limitado e impedido del virtuosismo teológico. Y algunos incluso de hereje y antipapa (Nota: Los Comentarios Hirientes, Blasfemos, Mal Intencionados, Ofensivos y Descontextualizados, en relación a la presente publicación y por respeto a la dignidad de la persona del Santo Padre el Papa Francisco, NO serán Publicados)

Resultado de imagen para EL ODIO CONTRA EL PAPA FRANCISCO

El pasado 13 de marzo se cumplieron 4 años de la elección del Papa Francisco. Un Papa suscitado por el Espíritu Santo para este momento decisivo en la Historia de la Iglesia y del mundo, y quien no se ha ahorrado críticas, descalificaciones, denuestos, calumnias y condenas, pero no de sectores contrarios de la Iglesia, sino de los que se dicen “católicos” y defensores de la “pureza doctrinal” del Magisterio eclesial, más como fruto de un fariseísmo que ha sido incapaz de comprender la hermenéutica de la Misericordia.    
Existe un misterio sobrenatural que envuelve a la Iglesia que la hace sujeta a multitud de juicios que alcanzan desde luego a su cabeza visible, el Papa. Esto se ha acrecentado desde Juan XXIII quien convocó el Concilio Vaticano II. Desde entonces y por distintas razones, los Romanos Pontífices han transitado por un verdadero martirio místico. Como dijera Henri Lacordaire: “La Santa Sede tiene una desgracia que le es común con todos los grandes hombres y todas las grandes obras: no puede ser rectamente juzgada por el siglo en que se actúa, y, como es inmortal, vive insultada entre su gloria pasada y su gloria futura, semejante a Jesucristo crucificado en medio de los tiempos, entre el día de la Creación y el del Juicio Universal”.
Por ejemplo, bajo Benedicto XVI la Iglesia transitó por una imagen manchada por escándalos sexuales; filtración de documentos confidenciales del Papa; corrupción vaticana por la falta de transparencia en las finanzas del Banco Vaticano, conocido también como el IOR (Instituto de Obras de Religión); así como las disputas y divisiones internas cada vez más de conocimiento público; y el alejamiento de la Iglesia por parte de muchos fieles.
Con Francisco la Iglesia ahora ha asumido de nueva cuenta su dimensión universal. No podía navegar en aguas de rumores, reticencias y conspiraciones, sino que el Papa retomó la misión evangelizadora hacia las periferias y ha trabajado sobre temáticas que la Curia literalmente había abandonado o guardado distancias, como el hambre, las víctimas del tráfico humano y la trata de personas; los refugiados de la guerra, los excluidos del mercado. Es decir, la nueva esclavitud moderna. Ningún líder mundial había denunciado los dramas humanos como lo ha hecho el Papa desde 2013.  
El Papa se ha forjado su prestigio y liderazgo con su carisma de austeridad personal y humildad. Es alguien que vive y predica con el ejemplo. Es auténtico, sencillo y se ha esforzado por llamar a todos de vuelta a la Iglesia. Con la forma en que se ha conducido como Romano Pontífice se ha convertido muy probablemente en el mayor líder mundial. Y la hoja de ruta de su Pontificado es: “El nombre de Dios es Misericordia”.
Este ímpetu evangelizador con el que ha tratado de sacar a la Iglesia de la asfixia y complacencia narcisista ha generado resistencias intraeclesiales desde distintas esferas. Entre los dogmáticos por el temor a que la evolución de sus reformas pastorales afecten a la doctrina; en los mundanos, que vieron amenazados sus privilegios económicos y su vida de palacio, y también entre los obispos y cardenales acomodados en el vértice episcopal de sus países, que viven su relación con la Iglesia como un servicio a sí mismos, unidos al poder político local, en provecho de sus propios beneficios y alejados de la misión para la cual fueron escogidos por el Cielo. Para estos críticos, que se imaginaban un “breve pontificado de tres o cuatro años” que el propio Papa suponía, ya se les ha hecho demasiado largo.
Grupos Religiosos de USA
En el cónclave del 2013 los cardenales estadounidenses estaban unidos con el deseo de desplazar a la curia romana del control del papado. Pero una vez que el Papa expresó su apoyo a una  “Iglesia pobre para los pobres” y promovió la “cultura del encuentro” y la defensa de los excluidos del sistema, y no remarcando la agenda “pro vida”, se advirtió que la Iglesia americana no apoyaría como se hubiera supuesto. Y el descontento entre el Papa y los grupos religiosos estadounidenses no concernía solo a la falta de énfasis a una agenda de “principios doctrinales” sino también a partir de la economía, con la publicación de la Exhortación Evangelii Gaudium. En el párrafo 53 de la EG, el Papa define que “hoy tenemos que decir no a una economía de la exclusión y de la inequidad”. Esa economía “mata” y vuelve a la crítica de la “cultura del descarte” en la que los excluidos se vuelven “sobrantes“ y “desechos” (Cap. 3 pp. 331). No solo la derecha religiosa estadounidense, primer contribuyente de donaciones del Vaticano, sino incluso empresarios cristianos de distintos países del mundo quedaron muy insatisfechos con la nueva agenda de la Santa Sede.
Las críticas pontificias a las desigualdades económicas y sociales provocaron malestar y resentimiento en ambientes católicos conservadores, de la comunidad financiera de Wall Street y no menos también ciertos estratos católicos de Estados Unidos que habían consagrado una alianza política y religiosa con la Santa Sede, sobre la base de “ética católica” y del “capitalismo democrático”. Criticaron la Exhortación del Papa que estuviera revestida de un “lenguaje marxista” y “comunista”.
Otros del ala extremista de la Iglesia exploraron la Evangelii Gaudium, donde en un párrafo el Papa afirma que los judíos continúan teniendo el pacto con Dios establecido con Moisés, lo que fue suficiente para afirmar que el Papa Francisco estaba en violación de la “definición dogmática del Papa Eugenio III” y del Concilio Ecuménico de Florencia, y que por lo tanto el Papa Francisco estaba en herejía y que debía y podía ser derrocado; ya que según el texto Ex Quo Primum del Papa Benedicto XIV (1757), con una herejía basta para declarar nulo a un Papa (ver Secreto Vaticano. L. Mendívil López. Grijalbo, 2016).
Luego vino la Encíclica Laudato si sobre el cambio climático. El medioambiente ya había sido incorporado por Benedicto XVI en la encíclica Caritas in Veritati donde relacionaba el Capitalismo sin control con la ansiedad de las potencias mundiales por explotar los recursos minerales y energéticos no renovables, y llamaba a la redistribución global de recursos energéticos con los países más pobres, para hacer justicia con ellos (#49).
Pero Laudato si fue más convincente y firme. Con un concepto de ecología integral el texto denunciaba una relación directa entre la destrucción del miedo ambiente, la pobreza y la explotación económica. Y pedía responsabilidad directa de las potencias mundiales, que por su nivel de producción industrial, implicaba directamente a Estados Unidos. Laudato si fue decepcionante para los mismos grupos que había molestado Evangelii Gaudium sobre todo para las compañías petroleras y otros productores de energía, así como eclesiásticos –como las arquidiócesis de Chicago, Baltimore, Boston y Nueva York– que tenían acciones invertidas en empresas energéticas y que el Papa señalaba como causantes de daño a la tierra.
No debe soslayarse que las empresas petroleras americanas, que logran ingresos anuales por 555 mil millones de dólares (sólo por citar a Exxon Mobil y Chevron), contrataron a grandes institutos de cerebros, como el Heartland Institute, para que desarrollaran argumentos científicos contra la teoría del Cambio Climático, es decir, documentos que afirmaran que la teoría del petróleo como contaminador de la atmósfera es falsa. Así pues, la industria de los combustibles fósiles sembró una cortina de humo de duda, al igual como lo hicieron en 1994 las gigantes empresas tabacaleras que afirmaron y juraron que la nicotina no era adictiva, engañando a toda la población por 50 años, aun cuando una investigación secreta realizada por sus corporaciones había demostrado lo contrario.
Presiones puertas adentro
La reforma de la curia romana fue un desafío interno para el Papa Francisco. La curia es el gobierno de la Santa Sede. Aunque su misión es ayudar a gobernar al Papa, termina gobernando. En 1963, el Papa Paulo VI, frente a sus funcionarios pidió que “la curia romana no sea, por tanto, una burocracia, como injustamente algunos la juzgan pretensiosa y apática, sólo canonista y ritualista, una palestra de escondidas ambiciones y de sordos antagonismos, sino una verdadera comunión de fe y de caridad, de oración y de acción” (Ver Código Francisco. M Larraquy. Sudamericana. p. 372).
Diez años después decidió reformarla. En línea con el Concilio Vaticano II, para equilibrar el peso de la curia, instituyó un sínodo permanente en el Colegio Episcopal como su órgano consultivo para que los obispos tuvieran más participación en las decisiones de la Iglesia (actualmente el gobierno de la Santa Sede se compone de la Secretaría de Estado, 9 Dicasterios o Congregaciones, 12 Consejos Pontificios, 7 Comisiones, 6 Academias y 3 Tribunales. Los cargos son designados por el Papa).
En los últimos 30 años la curia completó su metamorfosis: de ser un órgano de ayuda para el gobierno del Papa se convirtió en la conducción del gobierno mismo. Juan Pablo II dejó que la maquinaria burocrática curial funcionara sola. Él, con su carisma y liderazgo, se ocupó de los viajes y oraciones masivas con sus fieles, para reactivar la fe y la esperanza de Europa y erosionar lo más que se pudiera al comunismo.
Benedicto XVI se alejó de la curia y poco a poco su ministerio fue consumido por la guerra intestina entre el secretario de Estado Angelo Sodano que venía de Juan Pablo II y el Cardenal Tarcisio Bertone designado por él. Y así, Juan Pablo II como Benedicto XVI se mantuvieron a distancia del control de la Santa Sede. Todo era operado por la Secretaría de Estado –Bertone– y con la firma del Papa. Pero el caos se reflejó en el llamado Vatileaks, con los documentos filtrados en 2012, las facciones internas, extorsiones, lavado de dinero, despilfarro económico, escándalos de pedofilia, pederastia. Y todo el poder político, económico y administrativo recaía en un solo hombre, que en medio de una sucesión de errores y escándalos varios cardenales le pidieron al Papa Benedicto XVI que lo alejara de la Secretaría de Estado, pero el Papa lo sostuvo (véase Nuzzi Gianluigi. Las cartas secretas de Benedicto XVI. MR, 2012).
El IOR, el escándalo publicitado
Recordemos que desde 1981 la Banca Vaticana era accionista mayoritario del Banco Ambrosiano. Utilizaba el circuito financiero internacional para blanquear dinero ilegal que procedía de las mafias italianas y de Estados Unidos, a través del banquero Michael Sindona; luego transfería los fondos a bancos del exterior en carácter de préstamos o cheques que servían para financiar “operaciones políticas”. Pero el Banco Ambrosiano se declaró en quiebra en 1982 y dejó una deuda de 1,480 millones de dólares que gran parte había circulado a través del IOR (Instituto de Obras de Religión). El director del Banco Ambrosiano, el “banquero de Dios”Roberto Calvi apareció colgado en un puente del río Támesis de Londres. La justicia inició proceso contra el cardenal estadounidense Paul Marcinkus, pero la Santa Sede reclamó inmunidad diplomática. Como se sabe, el autor inglés David Yallop señaló a Marcinkus como unos de los autores principales de la presunta eliminación de Juan Pablo I, como consecuencia de rastrear las conexiones del propio obispo Marcinkus –presidente del Banco Vaticano en ese momento– con capos de la Mafia de Chicago, y con la Logia Masónica P-2. El Papa Juan Pablo I se habría horrorizado al ver que el banco del Vaticano, estaba comerciando con las mafias italianas y americanas, con el blanqueo de la droga colombiana, con fábricas de armamento bélico, fábricas de anticonceptivos y de condones, y empresas farmacéuticas que financiaban acciones bélicas en el mundo.
En los años 90’s, ya bajo un mayor control, los delitos financieros en el IOR persistieron, aunque con menor estridencia. Pero para 2011, el IOR gestionaba bienes por 6,300 millones de euros, que mantenía en cuentas y depósitos en bancos de todo el mundo. Con el propósito de perfeccionar el control anti lavado, Benedicto XVI puso en vigencia la ley 127 que permitió la creación de la Administración de la Información Financiera (AIF), con potestad para requerir información al IOR sobre sus fondos, como lo exigían los estándares de transparencia.
Pero los intereses internos se multiplicaron y surgieron amenazas contra el entonces director y titular del IOR Gotti Tedeschi quien se vio obligado a renunciar por temer un final parecido al de Calvi.
En junio de 2013, la fiscalía italiana detuvo al Arzobispo Scarano mientras organizaba una operación de lavado de 23 millones de euros, dinero que se pretendía ingresar en el Vaticano y luego girarlo a Suiza.
Con objeto de dar una limpieza total, el Papa Francisco decidió crear una comisión, COSEA, para obtener precisiones sobre la estructura económica administrativa de la Santa Sede. Y con la designación de Pietro Parolin en la Secretaría de Estado, el poder omnímodo y todo clima de negocio se fue apagando; retornó el tiempo de la diplomacia vaticana.
Al año siguiente, el Papa estableció 3 nuevos organismos para las finanzas vaticanas: el Consejo para la Economía –con función de vigilancia y supervisión–, la Secretaría para la Economía –que responde directamente al Papa y tiene el control del IOR, la APSA (quien administra las propiedades de la Santa Sede) y la AIF–, y el Revisor General que se ocupa de la supervisión contable. El encargado de la Secretaría para la Economía es el cardenal australiano George Pell, quien ha ido adecuando el IOR a las normas de anti lavado y a la identificación de las cuentas de todos los clientes.
Pero a la “gente maligna que va en contra de la fe” le preocupa que el Papa Francisco no esté de acuerdo en que “delincuentes con sotana” vivan en terreno vaticano, refugiados, escondidos, evadidos de enfrentar la ley. El Papa dio instrucciones para que todo aquel con cuentas pendientes con procesos o acusaciones penales, salgan de suelo vaticano, ya que no quiere que en su Pontificado el Vaticano sea santuario de infractores de la ley.
Y todo lo anterior de alguna manera justificó para que el Papa en un estricto examen de conciencia identificara las enfermedades curiales: Alzheimer espiritualmundanidad y exhibicionismovanagloriapersistencia de un clima de chismessentirse inmortalesesquizofrenia existencial: una curia que no se autocritica, que no se actualiza, que no busca mejorarse es un cuerpo enfermo… una enfermedad que deriva en una patología del poderdel complejo de elegidos, del narcisismo que mira apasionadamente la propia imagen y no ve la imagen de Dios impresa en el rostro de los otros, especialmente de los más débiles y necesitados (ver discurso del Santo Padre a la Curia Romana. w2.vatican.va 22 de diciembre de 2014).
Más adelante el Papa clavó una daga en el cuerpo episcopal estadounidense cuando el Cardenal Raymond Burke, consultor permanente de Benedicto XVI y crítico de las reformas pastorales de la Evangelii Gaudium, perdió a fines de 2013 su condición de miembro de la Congregación de los Obispos, y después la titularidad del Tribunal de Signatura Apostólica que dirime conflictos de competencia entre Dicasterios. El Papa lo designó como patrono de la Orden de Malta, un cargo honorífico externo a la Curia, Orden que recientemente el Papa pidió la renuncia al Gran Maestro Matthew Festing por un supuesto escándalo de distribución de preservativos.
Amoris Laetitia
Con la idea de “caminar juntos” –según el significado de Sínodo– para iluminar la realidad contemporánea e intercambiar experiencias pastorales, el Papa convocó el Sínodo Extraordinario de la Familia. Pero en las asambleas de 2014 y 2015, los padres sinodales observaron que sus propuestas de misericordia podrían afectar las verdades permanentes de la Iglesia.
Esto trajo 2 corrientes en relación con los temas de la familia, los que coincidían en que la Iglesia debía abrir nuevos enfoques en la moral sexual católica y los que no admitían matices en la doctrina ni entendían que debiera adaptarse a las realidades del mundo.
El Cardenal Gerhard Müller concentró el tradicionalismo en el que se alinearon algunos cardenales, entre ellos, Carlo Caffarra, Velasio De Paolis, Walter Brandmüller, Thomas Collins, quienes condensaron un corpus de entrevistas en el libro La Esperanza de la Familia, publicado en julio de 2014 (BAC, Madrid).
La tesis expuesta afirmaba que la Iglesia se estaba dejando enceguecer por el secularismo y la consecuencia era la confusión creada en la mente de las personas.
El Cardenal Müller negó que algunas decisiones doctrinales o disciplinarias sobre el matrimonio pudieran quedar delegadas a criterio de las conferencias episcopales locales, como algunas iglesias locales presumían (véase Familia Cristiana. 26 de marzo del 2015). En el mismo camino pero con un fundamento doctrinal desarrollado en su libro Dios o Nada, el cardenal de Guinea Roberto Sarah, Prefecto de la Congregación del Culto Divino, escribió: “Nadie, ni tan siquiera el Papa, puede demoler o cambiar la enseñanza de Cristo. Nadie, ni tan siquiera el Papa, puede oponer la pastoral a la doctrina. Sería rebelarse contra Jesucristo y su enseñanza” (Familia Cristiana. 23 de marzo del 2015).
El Cardenal Sarah pensaba que los creyentes divorciados o vueltos a casar no representaban un desafío urgente para las iglesias de África y Asia, sino que era la obsesión de ciertas iglesias occidentales que quieren imponer soluciones llamadas teológicamente responsables y pastoralmente apropiadas, que contradicen de manera radical la enseñanza de Jesús y del Magisterio de la Iglesia… Mientras los cristianos mueren por su fe y su fidelidad a Jesús, en Occidente algunos hombres de la Iglesia intentan reducir al mínimo las exigencias del Evangelio, planteaba Sarah, en referencia a los cristianos decapitados, fusilados, o quemados vivos, que se habían resistido a convertirse al Islam, y de otros que habían sido desplazados o perseguidos por el yihadismo en Medio Oriente y África.
En el otro polo, con una sólida argumentación teológica y atendiendo la angustia de fieles que se les impedía comulgar en un segundo matrimonio – pero tampoco eran excomulgados – la Iglesia alemana, en la voz de su titular el Cardenal Reinhard Marx, mantenían la posición del admitirlos, en coincidencia con el Cardenal Walter Kasper, y reservándose un margen de autonomía eclesial. “El Sínodo no puede prescribir en detalle lo que debemos hacer en Alemania. No somos una filial deRoma”, azuzaba (ver Il Foglio. 4 de septiembre de 2014 en Código Francisco de M. Larraquy. pág. 411).
Entre la “tensión de la doctrina y la necesidad de las reformas”, Kasper reconocía un “cisma práctico”, y lo explicaba con los casos de matrimonios cristianos, “comprometidos con la Iglesia” que no vivían las enseñanzas de la Encíclica Humanae Vitae sobre métodos anticonceptivos. “La pastoral no puede ir en contra de la doctrina, pero la doctrina no puede ser una dimensión abstracta”, resumía (ver diario La Nación. 6 de noviembre de 2015).
Pero el Papa fue muy claro al enfatizar que la experiencia del Sínodo había hecho comprender mejor “que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu; no las ideas, sino el hombre; no las fórmulas sino la gratuidad del amor de Dios y su perdón. Esto no significa en modo alguno disminuir la importancia de las fórmulas, son necesarias; la importancia de las leyes y de los mandamientos divinos, sino exaltar la grandeza del verdadero Dios que no nos trata según nuestros méritos, ni tampoco conforme a nuestras obras, sino únicamente según la generosidad sin límites de la misericordia” (Discurso de clausura. 24 octubre 2015 w2.vatican.va).
Pero la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia no ha estado exenta de críticas calificando al Papa de ir en contra del Magisterio y la Doctrina. En la Exhortación Francisco llama a las cosas por su nombre: reconoce la centralidad de la familia en la comunidad humana y la realidad fundante del matrimonio entre hombre y mujer, al tiempo de afirmar la doctrina de la Iglesia y confirmar la hermenéutica de la misericordia para interpretar sus realidades y problemas, con el fin de articular prácticas pastorales de apoyo y promoción. En esta lógica, el Papa denunció la ideología de género como un ataque directo a la familia, al grado de calificarla como un nuevo colonialismo ideológico; denunció el aborto, la eugenesia y la eutanasia como prácticas deshumanizantes y; afirmó la imposibilidad de equiparar, ni siquiera por remota analogía, el matrimonio entre un hombre y una mujer con cualquier otra relación humana. 
Pero uno de los puntos de más fricción es la famosa nota 351 del capítulo VIII de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Esa nota, leída con espíritu sencillo, se entiende perfectamente a la luz de la Tradición de la Iglesia. El arzobispo de Baltimore (Maryland, EEUU), Mons. William E. Lori, ha pedido en una carta a sus sacerdotes (16-febrero-2017) que interpreten Amoris Laetitia teniendo en cuenta Familiaris Consortio de San Juan Pablo II y Sacramentum Caritatis de Benedicto XVI.  Su carta es coherente con las enseñanzas de los papas Francisco, Benedicto XVI, San Juan Pablo II y el Beato Pablo VI. El arzobispo anima a leer Amoris Laetitia, especialmente el capítulo VIII, párrafo 305 (y la nota 351 al pie), sobre el acompañamiento a personas en situaciones irregulares, junto con los puntos correspondientes de las Exhortaciones Apostólicas de San Juan Pablo II Familiaris Consortio (#84) y del Papa Benedicto XVI Sacramentum Caritatis (#29). Ambos documentos afirman la necesidad de que los divorciados vueltos a casar por lo civil obtengan la nulidad de su primer matrimonio antes de que se les permita el acceso a los sacramentos. Esos documentos afirman la indisolubilidad del matrimonio sacramental, pero el último reconoce que quizás haya casos legítimos en que la fe católica pueda, por ejemplo, ser incapaz –en sentido jurídico– de probar que su anterior matrimonio era inválido.
Ésta debe ser la actitud correcta: serena, coherente con el “depositum fidei”, sin exaltarse, alborotarse ni irritarse, que no son estados de ánimo del buen espíritu, según las Reglas de Discernimiento de espíritus de San Ignacio de Loyola.
Desgraciadamente pululan ya Obispos y Superiores religiosos que discrepan abierta y públicamente de la actuación del Papa Francisco. Esto es muy grave porque, teniendo como misión la de fomentar la unidad en la fe, utilizan su autoridad y prestigio para fomentar el cisma entre sus súbditos. Y entre estos también se cuentan laicos de prestigio y páginas web de corte “tradicionalista” y otras sin ese sello que le atizan al Papa tachándolo de ignorante, pastor rústico devenido en Pontífice, intelectualmente limitado e impedido del virtuosismo teológico. Y algunos incluso de hereje y antipapa.  
Por increíble que resulte, la cantidad de los católicos de todo el mundo que ya han sido alertados por estos alegatos es abrumadora. Ahora todos estos millones de fieles –que han recibido mensajes “católicos” de advertencia contra el Papa Francisco– no saben si deben ser fieles o no a su Papa, pues líderes de su propia Iglesia, adversarios del Papa Francisco, les han transmitido por medio de sacerdotes o en sus correos electrónicos ese tipo de mensaje “apocalíptico”, donde el Papa Francisco sería la bestia del capítulo XIII del Apocalipsis o su falso pastor.
En una entrevista concedida a la revista alemana Rheinische Post, el 17 de febrero de 2017, el cardenal Müller ha asegurado que no cree que sea “particularmente beneficioso que cada superior comente los documentos papales para explicar cómo entiende subjetivamente el documento”... “No puede admitirse que la doctrina universalmente vinculante de la Iglesia, formulada por el Papa, reciba interpretaciones diferentes e incluso contradictorias en cada región. La base de la Iglesia es la unidad de la fe”.
Contra todos estos que se sienten tocados con el don de corregir al Papa y exhibirlo públicamente, al margen de la gravedad de juzgar al Vicario de Cristo y tener que darle cuentas al gran Juez, recordarles que se debe interpretar la doctrina y la ley con la mirada de Jesús. La misericordia no le quita una palabra a la doctrina, pero le agrega un significado humano trascendente. En esto radica la fuerza profética de la Iglesia.
La Gran Prueba para la Iglesia
Para el que esto escribe no le es ajeno el estado lamentable de suciedad espiritual, moral y litúrgica por el que transita la Iglesia; no es ajeno a la lamentable disputa y división entre laicos, obispos y cardenales; no es ajeno a cierta masonería que se ha infiltrado con olor a azufre al interior mismo de la Iglesia. Con pena y dolor tenemos que admitir que no sólo la Iglesia está muy mal, y que al dejar de ser luz el mundo entró en una terrible confusión de oscuridad, sino que desafortunadamente las grandes y peores pruebas para la Iglesia aún están por venir, entre las que se encuentra una gran división y cisma que hará que se separe la Verdadera Iglesia de la falsa y con el consecuente enfrentamiento entre dos Papas; así como una terrible persecución contra la Iglesia, cristianos, sacerdotes, laicos y religiosos, incluido desde luego el Papa; y un último ataque final que pondrá más que en duda la veracidad de la misma revelación hecha por Jesucristo.
Pero de aquí a que se señale al Papa Francisco como el causante eficiente del cisma y la división actual o como el gran hereje o antipapa, hay un abismo de diferencia que sólo ha alimentado aún más la confusión actual y expresa una lamentable distorsión y fallo en el discernimiento, en el mejor de los casos, o un grave vicio de entendimiento y soberbia intelectual en medio de un infierno de ideas mentales, fruto de la tentación tenebrosa en la que han caído. 
Recemos por el Papa Francisco, que aún ha de vivir horas amargas de su pasión y recemos por la Iglesia para que sea fortalecida en los momentos de su gran prueba ya inminente. Y recemos por nosotros y preparémonos convenientemente con las armas de la oración y sacrificio en busca de la virtud y frutos para Dios y los demás, pues corremos el riesgo de que también nosotros mismos perdamos la fe.

Autor:
 Lic. Luis Eduardo López Padilla 
 Abogado y Escritor Mexicano