lunes, 6 de octubre de 2014

¿COMO DETECTAR LOS MILAGROS DE DIOS QUE DÍA A DÍA SE SUSCITAN EN NUESTRAS VIDAS ? Los milagros de Dios en nuestras vidas, su guía, no se produce a través de signos de fuegos y centellas en la naturaleza, ni debemos necesariamente esperar locuciones internas o que se nos aparezca la Virgen María, sino que lo habitual son insinuaciones sutiles, que discernidas con una actitud humilde, nos permiten corregir el curso cuando nos hemos desviado o dar por contestadas las preguntas que hacemos

milagros diarios
Nada sustituye a la humildad, a la disposición y a la apertura, y a poner en práctica una aguda sensibilidad para captar la dirección de los acontecimientos que suceden alrededor nuestro.

DIOS SUELE SER SUTIL EN SUS MILAGROS

Al igual que el buen Dios puede hacer que una vela gotee de tal manera que se asemeje a un ángel, o el sol tenga un reflejo un poco inusual, o la corteza de un árbol forme lo que parece una silueta vaga de Jesús (o una piedra un corazón), lo mismo ocurre con su ajuste y manipulación de los acontecimientos cotidianos, de tal manera que el tiempo va justo para nosotros y que se produzcan acontecimientos que nos permiten saber que Él está ahí, sin que haya una especie de espectáculo de fuego desde el cielo.
Dios es sutil con sus maravillas, porque Él siempre quiere dejar espacio a la fe.
Busque milagros en lo ordinario. Vea a Dios siempre y en todas partes. Busque las señales que fluyen con su rutina diaria y acepte el curso de los acontecimientos, como dirigidos. Recuerde que cuando es el tiempo de Dios, nunca hay frenesí.
Entréguese a Él desde la parte superior de la cabeza hasta la planta de los pies. No luche por controlarse. Eso es para los intelectuales. Siempre deje espacio para que Dios obre. Va a encontrar la paz cuando deje de tratar de ir más allá de lo que Dios ha establecido como sus límites. Cristo elige a los humildes.
En otras palabras, cuando tratamos de inyectar a nosotros mismos y a nuestras pretensiones en nuestra realidad, cumplimos lo contrario de lo que buscamos lograr.
Debe ser sencillo. No sustituya la humilde espiritualidad con el lenguaje teológico de altos vuelos. Jesús no anda con una pizarra, no citaba estatutos, eso era para los fariseos.

UNA EXPERIENCIA

Es la simplicidad que conduce a la comunicación directa. Peticiones simples funcionan de maravillas, nos conectan de manera directamente con Dios, que responde a nuestras oraciones, especialmente para los niños.
Hay un hermoso cuento de una pareja que manejaba una emisora ??de radio católica, Barbaranne Marion, en Pensilvania, y una Navidad ella y su marido no podían comprar regalos para sus hijos – que estaban esperando ansiosamente aSanta Claus.
Postrándose, ella oró a la Virgen para que la oyera. “No quería nada para mí”,dijo. “Sólo para los niños.”
¿Cómo iban a quedar sin regalos? ¿Cómo podía hacer frente a tal decepción?
No lo hizo. Al día siguiente su marido John fue a recoger el correo y encontró un sobre que  había sido metido allí a mano, sin gastos de envío. Fue de una oyente rica que dijo que “sintió que la Virgen le dijo” que le diera a Marion U$S 1,500 (el cheque estaba incluído) para utilizar exclusivamente “para la alegría de la Navidad”.
Así es como Dios puede obra directamente, si nosotros creemos Él puede trabajar de esa manera.

POR EL CONTRARIO… 

Nuestros mejores esfuerzos pueden ser frustrados cuando estamos operando con egoísmo. Cuando las cosas no “van bien”, cuando estamos “desmoralizados”, cuando “simplemente no es nuestro día”, Dios nos puede estar lanzándonos una indirecta.
Imagine que está en camino a la tienda y todo el camino se encuentra con el tráfico frustrante, una vez que está allí, el empleado es grosero, él no tiene la marca correcta de licor que busca, una vez usted compra algo y regresa, el producto se sale de la botella. ¿Podría Dios estar diciendo algo acerca del licor?

ACCIDENTES MENORES EN LUGAR DE MALES MAYORES

Imagínese que yendo por él podría tener una distracción y tal vez incluso un pequeño accidente. Esto también estaría de acuerdo con la manera de actuar de Dios. Y esto también es una señal. Dios envía generalmente pequeños accidentes mínimos, en un esfuerzo para prevenir accidentes graves.
Cuando Él nos atraviesa, perdemos nuestra hinchazón. El sufrimiento causa humildad. Trata de conseguir que nos desplacemos de curso, si nos estamos apartando de una manera que podría ser perjudicial.
Y así es como un codazo también es un milagro.
¿Se siente frustrado en su búsqueda de un puesto de trabajo, porque está buscando el tipo equivocado de trabajo? ¿Está dándose su cabeza contra una pared porque es egoísta, materialista, o demasiado ambicioso? ¿Está tratando de imitar los dones de otros, en vez de utilizar lo que Dios y sus ángeles le han dado?
Si es así, le esperan contra-milagros.

NO TODA MALA SEÑAL ES UN DISGUSTO DE DIOS 

Eso no quiere decir que toda desgracia es una señal de que Dios está disgustado. Podemos estar en el camino de Dios – haciendo su voluntad – y enfrentarnos a retos similares. Tales son las “pruebas” de la vida.
Como ya sabe, hay resistencia del enemigo. Sin embargo, durante los períodos de mala suerte, debemos orar para discernir un patrón.
Si lo que estamos tratando de hacer es Su Voluntad, al final lo que estamos persiguiendo tendrá éxito y lo tendrá en proporción a la fe, así como nuestra solicitud. En esos casos, el Señor dirige nuestro camino. En la tormenta, estamos protegidos.
Por otro lado, cuando estamos fuera de sintonía con Dios, puede ser no sólo frustrante, sino peligroso. El Señor tiene nuestra eternidad en la mente y permitirá a los acontecimientos que nos reorienten en la dirección de una gloria que es inimaginable.
Fuentes: Spirit Daily, Signos de estos Tiempos

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