Visión y Proposito



Nuestra visión y propósito, en perfecta obediencia al mandato de Jesús Nuestro Señor de "DISCERNIR LOS SIGNOS Y SEÑALES DE LOS TIEMPOS", es el difundir los Mensajes que para este tiempo final, Dios Padre esta recordando y explicitando a su Iglesia y al mundo a través de sus dos Ungidos y Testigos, es decir, los CORAZONES UNIDOS Y TRIUNFANTES DE JESÚS Y MARÍA, y así poder contribuir con su plan en el llamado y preparación de los DISCÍPULOS DEL FIN DE LOS TIEMPOS.


En cuanto a las Revelaciones y Profecías Privadas, que se publica en este Blog, en virtud de la derogación de los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico y de la vigencia del Decreto del Papa Urbano VIII, SOLO AL SANTO MAGISTERIO DE LA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA le corresponde determinar sus AUTENTICIDAD Y CARÁCTER SOBRENATURAL, a cuya decisión final dócilmente nos sometemos, sin olvidar, a San Pablo que nos exhorta: " No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" 1ra. de Tesalonicenses 5;20 y San Juan Evangelista que nos profetiza: " Pero cuando EL, el Espíritu de la verdad, venga, os guiará a toda la verdad,...... y os hará saber lo que habrá de venir." Jn 16;13.

Sin embargo, ya que, la Iglesia no objeta en principio el difundir estas revelaciones privadas, mientras se las estudia por su contenido y frutos, esperamos que no se las busque por la sola satisfacción de la curiosidad, sino por un deseo VERDADERO DE CONVERSIÓN Y SALVACIÓN para el Alma, traducido en la realización de obras de Misericordia Concretas.

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jueves, 25 de agosto de 2016

El 25 de cada mes -SANTO ROSARIO DE LA ARMADA- PARA ESTOS TIEMPOS FINALES. Alistate en la ARMADA de MARÍA y Blindate con la ARMADURA DE DIOS de Efesios 6;10-18 contra toda flecha incendiaria del Maligno....


NUESTRA SEŇORA DE LA PRECIOSISIMA SANGRE.
Estas oraciones se rezaran el día 25 de cada mes.

"DIOS PADRE HA ESCOGIDO ESTE LUGAR (EL SUR DE LUISIANA) COMO PILOTO DE MI ARMADA, LA CUAL SE REALIZARA EN LOS PROXIMOS, 3 A 5 AŇ0S". NUESTRA SEŇORA DE LA PRECIOSISIMA SANGRE AL  PADRE THOMAS SMITH, 15 DE NOVIEMBRE, 2008 – RACELAND, LA.

Nuestra Santísima Madre esta formando una Armada, que consiste en almas que aman al Sagrado Corazón de Jesús y al Sagrado corazón de María, que rezan el rosario y todas las oraciones que están en este librito; para cumplir la voluntad de Dios Padre, para pedir por los Sacerdotes, por la salvación y conversión de esta nación y por el mundo entero.


La Armada es un grupo de barcos de guerra. España uso su Armada en los años 15OO para combatir los ataques de los Moros, en la Batalla de Lepanto. Actualmente, La Santísima Virgen esta formando una Armada que consiste en grupos de oración que se comprometen a rezar el rosario y estas oraciones todos los 25 de cada mes; cada persona representa un remo que mueve el barco hacia la conversión y salvación del mundo. El remo esta representado por el rosario que ha sido siempre el arma que la Santísima Virgen nos ha dado para defendernos del enemigo. De nuevo hoy, Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre nos pide que tomemos nuestros rosarios como armas y formemos los grupos de la Armada para ayudarla a llevar a cabo sus intenciones, cumpliendo así la voluntad de Dios .

"HE PEDIDO QUE SE FORMEN LOS GRUPOS DEL ROSARIO DE LA ARMADA Y ESTOY MUY COMPLACIDA CON LAS CIUDADES EN EL SUR DE LUISIANA QUE YA HAN FORMADO ESTA ARMADA DEL ROSARIO. ESTA ARMADA SE CONECTARA CON LATINOAMERICA Y AFRICA, Y SERA ESTE PODER DE INTERCESION LO QUE SALVARA AL MUNDO". MENSAJE DE NUESTRA SEŇORA DE LA PRECIOSISIMA SANGRE AL PADRE THOMAS SMITH. 11 DE JUNIO DE 2009- WASHINGTON, LA.




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ORACIÓN PARA COMENZAR EL ROSARIO DE LA ARMADA DE NUESTRA SEŇORA DE LA PRECIOSISIMA SANGRE.

Lo que estamos viviendo hoy en día es una batalla espiritual; es por esta razón que debemos revestirnos con las armas de Dios para proteger nuestra alma y nuestro cuerpo.


Esta oración puede ser rezada en grupo, por el coordinador (A) del grupo, en voz alta. La oración esta basada en la carta de San Pablo a los Efesios, Capitulo 6, versículos del 10-18.

LAS ARMAS DE DIOS.
"Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en la fuerza poderosa. Revístanse de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en el aire. Por eso, tomen las armas de Dios, para que puedan resistir en el día funesto, y manténganse firmes después de haber vencido todo. Pónganse en pie, ceñida su cintura con la verdad y revestidos de la justicia como coraza, calzados los pies con el celo por el Evangelio de la paz, abrazando siempre el escudo de la fe, para que puedan apagar con él todos los encendidos dardos del maligno. Tomen, también, el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. No dejen ustedes de orar: rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo santo".
Padre en tus manos encomiendo mi espíritu, alma y cuerpo, te lo pido en el nombre de tu hijo Jesús. Amen

ORACIONES DE LA ARMADA.

Estas oraciones no se pueden sustituir por otras que se les parezcan o alterar el orden en que están dadas. De esta manera todos los grupos de la Armada estarán unidos espiritualmente en un mismo corazón a través de la Santísima Virgen.

I. ROSARIO DE LA SANTISIMA VIRGEN (Misterios Gozosos, luminosos, dolorosos, o gloriosos)
II. ORACION DEL OFRECIMIENTO DE VIDA.
III. LETANIA A DIOS PADRE.
IV. LETANIA DE LA PRECIOSISIMA SANGRE DE JESUCRISTO.
V. LETANIA A LA SANTISIMA VIRGEN.
VI. CONSAGRACIÓN A LA PRECIOSISIMA SANGRE DE NUESTRO SEŇOR JESUCRISTO.
VII. ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN.


"Todas las personas que pertenezcan a la Armada son naturalmente personas que aman a Dios, son personas que le brindan su tiempo a Dios. Dentro de los próximos seis meses quisiera que se formaran los grupos para que todos los remos estén en total unión con la Armada". 

miércoles, 24 de agosto de 2016

(IMPORTANTE) Mensaje de Jesús a Marga de España "...En este tiempo muchos comenten Sacrilegios. Y no sólo los divorciados vueltos a casar. Son todas esas comuniones sacrílegas, en adulterios y fornicaciones ocultas. Vosotros, que pasáis por santos a los ojos de los pueblos. Son esos matrimonios que no eran nulos, pero que os esforzasteis en anular. ¿Porque tengáis una cédula de la Iglesia, pensáis, hijos, que vuestro adulterio ha desaparecido? Vale más que os hubierais quedado en una cruz de matrimonio con vuestro esposo o esposa legítimo, que implicar a la Iglesia, vuestra Madre, en tus mentiras de concupiscencias llenas. ¿Espíritu cristiano y devoto? Ninguno. Sólo para figurar, para figurar así ante los ojos de los hombres y poder comulgar cometiendo los sacrilegios bajo capa de amor a Mí y al hermano. ¿Por qué necesitas la aprobación de la Iglesia a tus mentiras? Si tú no estás dispuesto a cambiar y a aceptar la verdad en tu vida, tampoco podrás ser feliz..."


06-05-2015
Jesús:
       (Le pedía perdón por ser tan desastre con el Don).
Imagíname como un Hombre —porque así Soy—, para que te resulte más fácil el trato Conmigo, el encontrarme. Imagíname aquí, en el Sagrario, como un Hombre. Con mis vestiduras blancas. Con mis brazos abiertos hacia ti y hacia todos. Con mi ansia de Amor por encontraros, por teneros, porque vengáis, vengáis a Mí.
Imagíname con una sonrisa. Soy joven. Soy un Hombre de 33 años. Y virgen. Sin concupiscencia carnal ni espiritual. Un Alma sin pecado. Un Hombre similar en todo a vosotros, salvo en el pecado. Un Hombre Pasional y Apasionado. No un Hombre frío, distante y despreocupado de todo y de todos. Así creen que Soy algunos, los que no tienen interés en acercarse a Mí. «¿Para qué?, si no le intereso». Eso piensan: «¿Qué interés puede tener en mí Él, que es Dios? ¿Qué falta le puedo hacer?»
Toda, me hacéis toda la falta. No puedo vivir sin vosotros. Eso en Mí es una realidad también, porque mi Cuerpo muere sin vosotros. Me sois necesarios, os necesito a todos, desde el primero al último.
Que nadie se sienta insignificante para Dios, porque es tan importante que, por sólo él, Dios bajó a la tierra, se hizo Hombre y fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer Día Resucitó. Por sólo él. Por esa persona que siente que su vida es insignificante para Jesús (Dios). Si fueras tan insignificante, hijo, no habría muerto en la cruz, ¡y de qué muerte!, por ti.
¿Os importa mi Presencia Real en los Templos? Son muchos años sin que nadie venga a visitarme. El Abandono de Dios en los Sagrarios.
Os quejáis de que Dios no os visita. Pero ¡Dios ha visitado a su pueblo[102], pero el pueblo no le ha visitado a Él! Le ha abandonado en su Casa.
Dios se ha hecho una casa entre vosotros. Ha construido su morada, plantado su tienda[103], y ha concertado una cita con cada uno de ustedes. Muchos llegan tarde. Y todos, casi la mayoría, no vienen, se olvidan de venir. O vienen menos veces. O para cumplir. ¡Oh, qué triste, qué tristeza para mi Corazón! Que Dios vino a visitaros, y los hombres se quejan y le rechazan de esa forma de visita[104].
Los hombres de esta generación piden una señal[105]. Pero no les será dado otra que Cristo, y Cristo Crucificado. Esa es la Señal. ¡Qué pocos vienen a Mí! ¡Qué pocos reconocen esa señal!
No sois capaces de ver los Signos de los Tiempos.
En este tiempo Yo me manifiesto en la Eucaristía.
En este tiempo muchos comenten Sacrilegios. Y no sólo los divorciados vueltos a casar. Son todas esas comuniones sacrílegas, en adulterios y fornicaciones ocultas. Vosotros, que pasáis por santos a los ojos de los pueblos. Son esos matrimonios que no eran nulos, pero que os esforzasteis en anular. ¿Porque tengáis una cédula de la Iglesia, pensáis, hijos, que vuestro adulterio ha desaparecido? Vale más que os hubierais quedado en una cruz de matrimonio con vuestro esposo o esposa legítimo, que implicar a la Iglesia, vuestra Madre, en tus mentiras de concupiscencias llenas. ¿Espíritu cristiano y devoto? Ninguno. Sólo para figurar, para figurar así ante los ojos de los hombres y poder comulgar cometiendo los sacrilegios bajo capa de amor a Mí y al hermano. ¿Por qué necesitas la aprobación de la Iglesia a tus mentiras? Si tú no estás dispuesto a cambiar y a aceptar la verdad en tu vida, tampoco podrás ser feliz. No busques un cheque para la felicidad, porque la felicidad está en tu corazón. Un corazón quebrantado y humillado, Tú, Señor, no lo desprecias[106].
Si «conociste otra persona que te hará feliz», mira a ver si no estás conociendo el amor a ti mismo, más bien. Examínate, y luego actúa según tu corazón te diga.
«Muchos matrimonios son nulos, hoy día». Sí, sí lo son en el origen. Pero entonces, ¡no podría casarse nadie! Porque la generación actual está enferma dentro de su ser y su psique, y no es capaz de adquirir ningún compromiso donde entre la voluntad, pues es voluntad inexistente.
¿Declaremos nulos todos los matrimonios, entonces, para que la gente pueda ser feliz? ¿Qué felicidad es ésa que se olvida de la cruz y del deber para con el hermano?
Ni qué decir del deber para con el otro, el hijo de la unión, su prole, muchas veces ya en las edades más tiernas e importantes de su existencia[107]. No digo que no se tenga que buscar la nulidad en todos los casos. Hay casos palpables, casos flagrantes de nulidad. Pero una situación de cruz por psicología desviada o de cruz por enfermedad, de cruz por infidelidad, que parte de una no asunción de los deberes del casado, no siempre es cuestión de nulidad. No tergiverséis mis Normas susceptibles de ser influenciadas, no os aprovechéis del calor maternal que os brinda la Iglesia.
Sacerdotes, cuidaos muy mucho a la hora de aconsejar la nulidad.
No debíais casar a nadie, entonces. Y sabéis que esto no es así. Pues si no os negáis a casar, no favorezcáis el separar.
¡Cuántos de los «míos»[108] comulgan en pecado, y pecado mortal!
Hijos, abandonasteis al cónyuge más débil porque se os hizo tediosa la cruz. ¿Qué es de él ahora? ¿Qué es de su vida? Una vida que compartió en intimidad contigo, tú, «el mío», «el fuerte».
¿Situación de maltrato? No. Situación de maltrato no es causa de nulidad. Sí de separación y de buscar soluciones. No sólo separarse y olvidarse del otro: ayudar a esa persona que maltrata, pues Dios no quiere que siga en su error, quiere que salga del error. «Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva»[109].
Hay muchas situaciones donde echo de menos «el genio femenino», tanto en frenarlas como en levantarlas. «La mujer» brilla por su ausencia. Y el Enemigo de La Mujer, ha venido a hacer estragos en la humanidad.
Esa mujer que sabe decir no, que sabe estar en su puesto tanto para una cosa como para la otra, esa mujer que no se deja usar.
Y me dirán las feministas que ahora sí están de acuerdo Conmigo. Pero no me refiero a eso. ¿Qué hay de más uso para una mujer que convertirla en carne para comercionalizar o para hacer con ella lo que mejor les plazca? Si tú te prestas a ello, pierdes tu dignidad. Se la entregas en papel de seda.
Con la anticoncepción, con el aborto, estáis sufriendo el mayor acoso de la historia de la humanidad hacia la mujer, y planificado y alentado por ella misma.
No puedo favoreceros en eso, hijas, aunque os amo. ¡Más bien porque os amo, hijas, mirad y ved la razón por la que no puedo favoreceros!
¡Oh...! ¡Ah, si me conocierais...!! Si conocierais cuál es el Don de Dios y Quién es el que te dice: «Dame de beber»[110]. Hoy, como ayer, esa samaritana que viene a Mí, ha tenido ocho maridos y aquel con el que vive actualmente, no es su marido. Y tiene sed. ¡Pero Yo tengo sed de ella! Ella, que buscó saciarse en tantos hombres, es ahora la que es saciada por Mí. Me buscaba a Mí, sin saberlo. Si me hubiera conocido antes, hoy aún estaría con el primer esposo, el que es su marido auténtico. Y si su matrimonio careció de las condiciones idóneas para constituirlo, en un principio, ahora estaría todavía a tiempo de reconstruirlo en aquello que carece. Recuperaría el tiempo perdido. ¡Tiempo dedicado tanto a conseguir glorias propias! Al cabo de los años, se encuentra compartiendo la vida con otro, con las mismas carencias que el primero. Y así continuaría hasta la saciedad, si hubiera de vivir eternamente, sin haberme conocido. Pero estoy Yo. He aquí que vengo a su encuentro. Y la digo: ¡Ven!
¿Por qué hablas sólo de mujeres? Hay hombres así también.
En los hombres es conocido y bastante usado y manido el tópico. Es el caso de la mujer el que no se ve tan fácilmente hoy en día.
Es así correcto como pueden decir algunos: «Bueno, quizá mi matrimonio sea nulo, pero, ¿y qué?» Adónde estarían ahora. ¿Y sus hijos? Es un calvario innecesario. Os buscáis otros calvarios aún más duros por libraros de en el que os puso Dios. ¡Luchad por el amor de vuestra juventud! Hombre y mujeres: no repudiaos.
¿Alguien repara en que esto hace también mucho daño a mi Iglesia?
Los matrimonios no son aconsejados en los sacerdotes a continuar. Hay muchas mujeres alentadas por sacerdotes a romper sus matrimonios. Se apoyan en ellos. Dentro de mi Iglesia. Les convencen con sus quejas.
Pero queridas, os educaron para una vida cómoda, que es irreal. Esa vida en la tierra no existe. Toda esta cultura del hedonismo, donde se ha metido el Demonio, tiene la culpa. No rompáis vuestros matrimonios por una infidelidad. Esperad y rezad. Puede que se convierta, y viva.
¿Cuál es la postura ante esto? Pensad primero en la infidelidad o no de vuestro propio corazón, y así podréis perdonar más fácilmente. Luego tended la mano a la reconciliación y, si dice que no, esperad, callad. No consintáis situaciones de maltrato y abuso contra vosotras, que os priva de dignidad, pero sed dignas en vuestra actuación. Una mujer cristiana perdona. Una mujer cristiana se tiene a sí misma como mujer, no como ramera. Y tiene su puesto de esposa y ama de casa, de dueña del hogar, y de él no se baja. ¿Que otros abandonan sus puestos? Que lo hagan. Una mujer cristiana nunca abandona el barco, aunque se hunda. Una mujer cristiana siempre sacará a flote la estructura de la barca, y con ella permanecerá, aunque se haya caído todo el exterior. Si hay hijos, esa barca tiene su fundamento en la mujer. Y si no los hay, ella sola será el sustento de una alianza traicionada en el varón, pero fiel en Dios. La continuará en sólo Dios.
¿Os queda claro?[111] Vosotros, que preguntáis tanto y queréis saber, y os encontráis en vuestros consejos tan errados y equivocados, equivocando al resto. Por eso os digo que dejéis de mirar tanto la paja en el ojo ajeno, y veáis la viga en el vuestr0[112].
Y te alabamos, Cristo...
Y te glorificamos, etc.
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[102] Cfr. Lc 1,68.
[103] Cfr.Jn 1,14.
[104] Cfr.Jn 1,11.
[105] Cfr. Mt 12,39.
[106] Cfr. Sal 51,17.
[107] Cuando se encuentran que sus padres quieren hacer esto.
[108] Que se tienen por míos.
[109] Cfr. Ez 18,23; 33,11.
[110] Cfr. Jn 4,7.
[111] Es tajante y seguro.
[112] Cfr. Lc 6,42.

Sitio Oficial de La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Libros Rojo, Azul y Blanco:



La barbarie desatada en Irak no es de este Mundo, sino de principados demoníacos de maldad que se mueven en los aires, esto recordando las palabras de revelación del Apóstol San Pablo a los Efesios --> Es posible que haya un vínculo entre los señores de la guerra del Estado Islámico y sus predecesores históricos, los beligerantes asirios. ¿Es posible que las fuerzas desatadas en el norte de Irak y Siria hoy sean las mismas fuerzas oscuras que infestaban aquella tierra hace miles de años? ¿Es el espíritu de la antigua Asiria demoníaca? ¿Están esos mismos demonios surgiendo hoy como lobos en el redil? ¿ El crimen en masa y organizado del ABORTO ha abierto las puertas del Infierno en la Tierra?

relieves asirios

Dos civilizaciones antiguas competían por el poder en lo que hoy es la nación de Irak: Babilonia al sur y Asiria al norte.
El Imperio Asirio se centró en el territorio geográfico exacto que Estado Islámico afirma ahora: este de Siria y el norte de Irak.
Asiria surgió como un estado territorial en el siglo 14 aC. Su territorio comprendía alrededor de la parte norte del actual Irak. La primera capital de Asiria fue Assur, ubicada a unos 150 kilómetros al norte de la Bagdad moderna en la orilla oeste del río Tigris. La ciudad fue nombrada por su dios nacional, Assur, de la que también se deriva el nombre de Asiria.
Mientras que el Imperio Babilónico era conocido por sus logros en el aprendizaje, la arquitectura y las artes, los asirios eran conocidos como expertos en la guerra. Crueles, sanguinarios y orgullosos, se jactaban de sus victorias militares y la opresión despiadada de sus víctimas.
Un rey asirio temprano, Assurnarsipal escribió,
Construí un pilar frente a su puerta, y yo desollé a todos los príncipes de los hombres… y cubrí el pilar con sus pieles… a algunos yo empalé en el pilar sobre estacas. A muchos cautivos… los quemé en el fuego… De algunos corté las manos y los dedos, y de otros corté la nariz, las orejas… a muchos le saqué los ojos.
Otro relato histórico dice:
En luchas y conflictos yo he sitiado [y] conquistado la ciudad. Yo he talado a 3.000 de sus hombres de guerra con la espada… he capturado a muchos soldados vivos: le corté a algunos sus brazos [y] las manos; corté de otros sus narices, orejas, [y] las extremidades. Yo le he sacado los ojos a muchos soldados. Hice una pila con sus cabezas. Colgué las cabezas en los árboles alrededor de la ciudad.
Este sitio web informativo, nos informa que al igual que el Estado Islámico, los bárbaros asirios grababan su brutalidad, no con cámaras de teléfonos celulares y de vídeo, sino en los obeliscos de piedra:
Del reinado de Salmanasar III, el hijo de Asurbanipal II, también tenemos algunas bandas de bronce que decoraban un par de puertas de madera de un templo (y, posiblemente, un palacio) en Balawat, cerca de Mosul moderna. Estas bandas de bronce muestran inusualmente buenos ejemplos de repujado bronce. En un detalle, vemos un soldado asirio agarrar la mano y el brazo de un enemigo capturado cuya otra mano y ambos pies ya han sido cortados. Manos y pies desmembrados vuelan por la escena. Cabezas enemigas cuelgan de las paredes de la ciudad conquistada. Otro cautivo es empalado en una estaca, con las manos y los pies ya cortados. En otro detalle, vemos tres estacas, cada uno con ocho cabezas cortadas, fuera de la ciudad conquistada. Un tercer detalle muestra una fila de prisioneros empalados alineados en estacas colocada en una colina fuera de la ciudad capturada. En una inscripción del padre de Salmanasar III, Ashurnasirpal II, este último nos dice: Yo capturé soldados vivos [y] los puse en estacas ante sus ciudades.
Eran como los huargos en El Señor de los Anillos, perros endemoniados con el poder demoníaco.
¿Es posible que las fuerzas desatadas en el norte de Irak y Siria hoy sean las mismas fuerzas oscuras que infestaban aquella tierra hace miles de años? ¿Es el espíritu de la antigua Asiria demoníaca? ¿Están esos mismos demonios surgiendo hoy como lobos en el redil?
La antigua cultura asiria fue totalmente infestada de demonios como Pazuzu, y una tesis es que los viejos demonios están de vuelta y esto explica la furia sanguinaria
Los demonios particulares (principados) son conocidos por estar asociados con lugares, tribus y naciones. Y buscan la oportunidad de regresar haciéndolo con venganza.
Son el antiguo enemigo contra quien luchó el pueblo de Dios, los Judios, y entonces el Espíritu Santo conquistó la patria original de la fe, cuando los apóstoles trajeron la luz de Cristo a Mesopotamia, y ahora han encontrado una manera de volver e infestar los corazones y las mentes de estos modernos asirios, con la misma sed de sangre de sus antepasados.
Ciertamente, la violencia irracional emergente en este momento en el norte de Irak no puede tener otro origen.
Lo que los medios de comunicación seculares no pueden ver o entender es la verdadera dimensión espiritual del mal que ha aumentado en la Tierra. ¿Se imaginan que con tales fuerzas se puede razonar? ¿Creen que las Naciones Unidas dará lugar a una solución diplomática?
Más que nunca, debemos recordar las palabras del apóstol Pablo a los Gálatas
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en altos lugares”.
El mal que está siendo manifestado es real. Es demoníaco y hierve con una irracional y sobrenatural rabia, es un silbido del infierno.
Si es así, entonces, ¿cómo se puede superar este mal? No con la fuerza de las armas solo, sino a través de la guerra espiritual.
Que el Señor tenga misericordia.

lunes, 22 de agosto de 2016

Un demonólogo explica: “Los demonios son seres que viven llenos de tristeza y de rabia”, ademas estos tiemblan y temen solamente “ante lo que representa, bien sea el misterio de la redención de Cristo en la cruz, o bien sea el misterio de santidad que es la Virgen María”, señala el sacerdote y experto en Demonología Padre José Antonio Fortea



Portaluz– El sacerdote José Antonio Fortea es un hombre de oración, estudioso de la Sagrada Escritura, conocido experto en Demonología, cuyos libros y reflexiones -que difunde desde plataformas digitales- abren reflexión y juicio que colabora a la salvación.
De tiempo en tiempo, tal como ha hecho con Portaluz en un par de ocasiones, concede algunas entrevistas que forman en algunas verdades de la fe.
Hace algunos días el periódico Presencia de la diócesis de Ciudad Juárez (México) publicó una reciente entrevista al sacerdote, donde padre Fortea insiste en recordar a los lectores fiarse del amor omnipotente de Dios en lugar de temer al demonio… “demasiada gente piensa que el demonio tiene más poder del que realmente tiene. Desgraciadamente la gente se fija más en el poder que pueda tener el demonio a través de la brujería, más que en la confianza en Dios que nos provee”.

Click en la Imagen para Oír Audio:
“El Ayuno que destruye Fortalezas Satánicas”

… ¿Por qué cree usted que está resurgiendo el tema del demonio en la vida de la Iglesia, un tema del que no se habló durante muchos años?

Sin ninguna duda el peor momento para esto y para tantas otras cosas fue en Europa… Fue en Europa entre los años 70 y 80. En esas décadas uno se encontraba con profesores de teología, por supuesto también sacerdotes, que negaban los milagros de Cristo, algunos incluso llegaron a negar la historicidad de la resurrección y ya quedaba más bien simbólico. Esa época sin ninguna duda fue la peor.

¿Por qué dice que la peor? 

Bueno porque en los años 70 y 80 hubo muchos teólogos que cayeron en una verdadera destrucción de los dogmas diciendo que en realidad los estaban reinterpretando, pero eso era falso era una destrucción de los dogmas.

¿Y el demonio se aprovechó de esto? 

Sí,  sí, el demonio se aprovechó y los puntos son muy claros. Solamente hay que ver la cantidad de Seminarios que se vaciaron, la cantidad de sacerdotes que se secularizaron,  fue una época muy oscura, muy oscura y ese mal dentro de la Iglesia ayudó mucho a la secularización que ahora estamos padeciendo. Después del pontificado de Juan Pablo II eso se fue poco a poco resolviendo, pero costó mucho.


Clik en la Imagen para Oír Audio:
“Los Peligros e Infecciones de Satanás aun en el Uso de los Dones o Carismas del Espíritu Santo” 

…¿Por qué un ente inteligente del inframundo puede manifestarse a través de los cuerpos de las personas, provocándoles malestares físicos y psicológicos, incluso enfermedades y desgracias? ¿Hasta dónde llega el poder del Maligno?

Esos seres sabemos que lo pueden hacer porque lo dice la Biblia, entonces para una persona de fe eso ya tiene que ser razón suficiente. Dice la Biblia, esta continuidad con la tradición de los judíos y en armonía  a lo que pensaban los pueblos alrededor de los judíos, tanto los griegos, los romanos, como los persas sí que sabían que había entidades malignas que podían poseer algunas personas y así se ha seguido creyendo en Europa y en todos los demás pueblos del mundo hasta la segunda mitad del siglo 20, en que alguien dijo, no todas son enfermedades. Bueno, que alguien dijera que era una enfermedad, se dijo antes, ya en el siglo 19, pero eso se extendió la segunda mitad del siglo 20 y ¿hasta dónde llega el poder del demonio?, bueno, en los procesos normalmente no va más allá de una tentación muy fuerte y continua: hay la tristeza, la desesperación, es falta de alegría, de algo, de ilusión es como una losa y pesa sobre ellos.

¿Y los lleva a hacer cosas malas? 

Lo que sucede es que aunque uno esté poseso, salvo en los momentos en que durante el exorcismo el demonio habla a través de ellos y los mueve, el resto del tiempo uno es libre, o sea, uno puede estar bajo esa losa que supone tenemos en el cuerpo, el intruso te martillea la cabeza, los pensamientos, pero uno es libre. No es que el demonio obra a través de tí como quiere. Esa crisis en que habla a través de ella y hace cosas, sucede normalmente sólo en el exorcismo.


El libro del Génesis nos dice que Satanás actuó como tentador de nuestros primeros padres en el Paraíso apartándolos de Dios y precipitándolos en el pecado. En la vida de Jesucristo aparecen personas poseídas que son liberadas por el Señor. Algunos no creen en la existencia del diablo y ven, en este personaje, un símbolo del mal y no un ser personal inteligente. ¿Podría entenderse la Historia de la salvación prescindiendo de esta oscura figura?

Sí, se podría. Dios habría escrito toda la Biblia hablando de una caída en el Edén, hablando de los pecados de Israel, con Jesús que solamente hubiera ayudado al pobre, curado al enfermo, un Nuevo Testamento que hubiera hablado sólo de la gracia y de las necesidades de esforzarnos en la lucha contra el pecado. La figura del demonio es prescindible. Ahora bien, de hecho Dios nos ha dicho que existe, o sea, los seres humanos podrían haber muerto y haber descubierto en el más allá que había ángeles y demonios si Dios nunca hubiera hablado de ellos en su Palabra, pero de hecho Dios nos ha dicho que tanto en un ángel llegó y el mundo demoníaco existe, entonces tenemos que aceptar su Palabra.  Sin embargo hay otras cosas que no son prescindibles, hay cosa que sí son esenciales en un mensaje cristiano, por ejemplo la gracia, por ejemplo la redención, por ejemplo la encarnación, la Iglesia. Hay muchas cosas que son esenciales, y no se puede prescindir de ellas salvo que ya se distorsione todo el mensaje cristiano.

…El diablo es un ser personal que Dios amó en los albores de la creación y que, según la Biblia y Tradición de la Iglesia, se rebeló contra Dios. Su pecado, enseña la Iglesia, no tuvo perdón. ¿Cómo se concilia la misericordia de Dios con el infierno? ¿Será que al final de la historia, el infierno estará vacío y todos seremos perdonados, demonio incluido?

Eso también podría suceder, si no fuera porque Dios nos ha dicho que no va a suceder. O sea, esa posibilidad de un perdón universal al final, y en el final él queda condenado, pudiera haber sido una opción posible dentro de la historia. La cuestión es que Dios nos ha dicho, que nos ha revelado de forma expresa que al final, dice el Apocalipsis, será arrojado el diablo y sus ángeles al lago de fuego, donde arderán por los siglos de los siglos. Por lo cual, pues eso es revelación. Del mismo modo Jesús también tiene bastantes parábolas en que se habla de una condenación final, entonces de hecho Dios ya ha hablado y ha dicho que hay algunas almas cuyo destino será no ver a Dios.

 


Muchas personas consultan magos, curanderos y brujos buscando remediar sus problemas por esta falsa vía, que es la (llamada) magia blanca. Otros buscan dañar a otras personas invocando el poder de los demonios en lo que se conoce como magia negra. ¿Qué tan efectivo es un maleficio para provocar daños? ¿Funciona toda la brujería provocando los efectos que se persiguen? 

Sobre este tema, cuando yo empecé como exorcista me auxilié de los exorcistas que había leído, de lo que me habían dicho ellos mismos en la reuniones, y ellos me decían que el maleficio funcionaba, así que pues yo repetí lo que me habían dicho cuando alguien me preguntaba. Ya después, con los años de experiencia, pasé a una segunda fase en la que cada vez más fui más escéptico respecto a este punto. Porque siempre los exorcistas dicen que el maleficio funciona, porque así lo dicen los demonios durante el exorcismo, pero no tenemos tampoco más pruebas. Total, durante no pocos años fui cayendo en posiciones cada vez más escépticas respecto al poder del maleficio. Sin embargo, desde hace ya más de diez años tuve algunas experiencias, algunos relatos de personas que habían pasado por maleficios, y en las que yo sí que tengo plena confianza, de primera mano, ellos mismos como testigos me contaron cosas que me hicieron de nuevo reconsiderar todo este asunto. Ahora mismo mi posición sobre esto es que aunque no hay ningún problema teológico en admitir la acción del demonio cuando se le invoca, sin embargo no debemos caer en un temor excesivo. Una cosa es que sea posible y otra cosa es que eso suceda siempre. Yo pienso que alguna vez Dios puede permitir una acción extraordinaria del mal para que sus hijos, buscando el remedio, vayan al bien. Esa es mi opinión, que excepcionalmente Dios puede permitir una acción demoniaca extraordinaria con un fin bueno, porque todo el mal que Dios permita es para bien, yo lo entiendo perfectamente. Incluso a sacerdotes que no creen que algún maleficio tenga alguna efectividad los entiendo, porque yo he sido bastante de esa opinión. Sin embargo, la experiencia me ha llevado a ver que hay casos en que hay la sensación de que Dios hace excepciones, quizás para que los hijos de Dios puedan entrever un poco hasta dónde llega el poder de las tinieblas.

Sin embargo reconozco que demasiada gente está muy obsesionada con este tema, demasiada gente piensa que el demonio tiene más poder del que realmente tiene. Desgraciadamente la gente se fija más en el poder que pueda tener el demonio a través de la brujería, más que en la confianza en Dios que nos provee.

De tal manera que en muchas de mis conferencias, el mayor propósito que yo he tenido es tratar de inculcar a la gente un poco de paz, confianza en el Señor, que no estén todo el tiempo pensando en este tipo de cosas, que no podemos vivir anidando esos temores en nuestros corazones nosotros que hemos renacido a la gracia, que hemos renacido en la vida a Cristo. La gente que tiene poca fe es siempre la que tiene más temor a los maleficios. Un hombre que verdaderamente vive en el mensaje de Cristo confía en un Dios protector.



Cuando celebramos el sacramento del Bautismo, la unción con el óleo de los catecúmenos va acompañada de una oración de exorcismo para proteger al bautizado de las asechanzas del demonio. Se nos advierte que la vida será un combate espiritual donde Satanás será el enemigo. ¿A qué le tiene el diablo más temor? ¿Cuál es el mejor antídoto contra sus insidias y trampas?


Creo que el demonio es como el Leviatán que aparece en el libro de Job. De hecho el Leviatán en este libro es una figura que simboliza a Satanás y en libro de Job se nos dice que el Leviatán no le tiene miedo a nadie. Es cierto, el diablo no tiene miedo ni a Dios. Sin embargo, Dios lo contiene, Dios le ata, Dios le impide hacer cosas, pero el demonio no le tiene miedo a nada, lo cual no es obstáculo para que en un exorcismo, en un momento dado se le enseñe un crucifijo o una imagen sagrada, y en ese momento se llene de temor, de pánico, de horror ante lo que representa, bien sea el Misterio de la redención de Cristo en la cruz, bien sea el Misterio de santidad que es la Virgen María. Pero aunque haya momentos de temor en los demonios, durante los exorcismos, los demonios de por sí son seres que ya no le tienen temor a nada, simplemente viven llenos de tristeza y de rabia.

¿Y entonces cual sería un antídoto  para evitar sus trampas? 

El antídoto universal para evitar sus trampas indudablemente es seguir el camino de Cristo, más la gente cree que puede evitar todos los problemas con el demonio simplemente con un determinado crucifijo o una determinada medalla. No. Lo que trajo Cristo es inmaterial… no está mal usar medallas y crucifijos, no está mal, yo las bendigo con sumo gusto pero nuestra fe esta puesta en Jesús.

 


El papa Francisco dijo en alguna entrevista que el demonio estaba enojado con México porque acá se apareció la Madre de Cristo ¿qué opina?

Sí, es cierto, aunque también hay que tomar en cuenta que el demonio odia a todos los hijos de Dios. El demonio tampoco se fija mucho en los países. Para él la división entre países son meras rayas, en un mapa desde el espacio… él lo que ve son las almas.

 ¿Qué es lo que más ha impactado en su experiencia en este ministerio como exorcista? 

Quizás lo que más me ha impactado han sido los casos de niños pequeños, de once años. Me acuerdo ahora de dos casos, de cuando quedan liberados de la acción del demonio, que tienen toda su vida por delante, eso, después de ver esos sufrimientos que pueden llegar casi al límite de lo que pueden aguantar las familias, eso es impagable, eso crea un agradecimiento hacia Dios que permanece toda la vida.

 ¿Hay algún mensaje en especial que quisiera dar a los fieles de la diócesis de Ciudad Juárez, de esta frontera que visitó el papa Francisco hace algunos meses? 

Lo que quiero decirles es que lo único que realmente importan son las almas. Una vez me dijo una voz, a través de una posesa, una cosa muy sorprendente, pero me la dijo sin yo hacerle preguntas, me dijo: ahora comprendo que lo único que importa es Dios y el alma. Todo lo demás es ornato. Ahora entiendo que lo único que realmente importa es Dios y el alma, todo lo demás es ornato.

lunes, 15 de agosto de 2016

Hoy celebramos la Santísima Asunción de María Santísima a los Cielos ! Bendita sea por siempre la Buenaventura Virgen María, Madre de Dios y Madre Nuestra ! Visión Mística dada a la Beata Catalina Emmerich sobre la Asunción de María al Cielo "...El rostro de María estaba fresco y risueño como en su edad florida. Sus ojos llenos de alegría miraban al Cielo. Entonces vi un cuadro conmovedor; el techo de la alcoba de María había desaparecido y a través del cielo abierto, vi la Jerusalén Celestial. De allí bajaban dos nubes brillantes en la que se veían innumerables ángeles, entre los cuales llegaban hasta la Sma. Virgen una vía luminosa. La Santa Virgen extendió los brazos hacia ella con un deseo inmenso, y su cuerpo elevado en el aire, se mecía sobre la cama de manera que se divisaba espacio entre el cuerpo y el lecho. Desde María vi algo como una montaña esplendorosa elevarse hasta la Jerusalén Celestial; creo que era su Alma porque vi más claro entonces una figura brillante infinitamente pura que salía de su cuerpo y se elevaba por la Vía Luminosa que iba hasta el Cielo. Los dos coros de ángeles que estaban en las nubes, se reunieron más abajo de su Alma y la separaron de su cuerpo, el cual en el momento de la separación, cayó sobre la cama con los brazos cruzados sobre el pecho ... Cuando ésta visión que se me hacía cada vez más y más distinta hubo llegado a la tumba, vi una vía luminosa que se extendía desde allí hasta la Jerusalén Celestial. Entonces el Alma de la Santísima Virgen que seguía a Jesús, descendió a la tumba a través de la roca y luego uniéndose a su Cuerpo que se había transfigurado, clara y brillante se elevó María acompañado de su Divino Hijo y el coro de los Espíritus Bienaventurados hacia la Celestial Jerusalén. Toda esa Luz se perdió allí, ya no vi sobre la Tierra más que la bóveda silenciosa del estrellado Cielo..."



En los escritos de Brentano, Sor Ana Catalina Emmerich refirió lo siguiente:


Después de la Muerte, Resurrección y Ascensión de Nuestro Señor, María vivió algunos años en Jerusalén, tres en Betania y nueve en Éfeso. En esta última ciudad, la Virgen habitaba sola y con una mujer más joven que la servía y que iba a buscar los escasos alimentos que necesitaban. Vivían en el silencio y en una paz profunda. No había hombres en la casa y a veces algún discípulo que andaba de viaje, venía a visitarla. Ví entrar y salir frecuentemente a un hombre, que siempre he creído que era San Juan; mas ni en Jerusalén ni en Efeso demoraba mucho en la vecindad; iba y venía. La Sma. Virgen se hallaba más silenciosa y ensimismada en los últimos años de su vida; ya casi no tomaba alimento, parecía que solo su cuerpo estaba en la Tierra y que su Espíritu se hallaba en otra parte. Desde la Ascensión de Jesús todo su ser expresaba un anhelo siempre creciente y que la consumía más y más. En cierta ocasión Juan y la Virgen se retiraron al Oratorio, ésta tiró un cordón y el Tabernáculo giró y se mostró la Cruz; después de haber orado los dos cierto tiempo de rodillas, Juan se levantó, extrajo de su pecho una caja de metal, la abrió por un lado, tomó un envoltorio de lana finísima sin teñir y de éste un lienzo blanco doblado y sacó el Santísimo Sacramento en forma de una partícula blanca cuadrada. Enseguida pronunció ciertas palabras en tono grave y solemne, entonces dio la Eucaristía a la Santa Virgen. A alguna distancia detrás de la casa, en el camino que lleva a la cumbre de la montaña, la Santa Virgen había dispuesto una especie de Camino de la Cruz o Vía Crucis. Cuando habitaba en Jerusalén, jamás había cesado de andar la Vía Dolorosa y de regar con sus lágrimas los sitios donde El había sufrido. Tenía medido paso por paso todos los intervalos y su amor se alimentaba con la contemplación incesante de aquella marcha tan penosa. Poco tiempo después de llegar a Efeso la vi a entregarse diariamente a meditar la Pasión, siguiendo el camino que iba a la cúspide de la montaña. Al principio hacía sola esta marcha y según el número de pasos tantas veces contados por Ella, medía las distancias entre los diversos lugares en que se había verificado algún especial incidente de la Pasión del Salvador. En cada uno de los sitios, erigía una piedra o si se encontraba allí un árbol, hacía en él una señal. El camino conducía a un bosque donde un montecillo representaba el Calvario, lugar del sacrificio y una pequeña gruta el Santo Sepulcro. Cuando María hubo dividido en doce Estaciones el Camino de la Cruz, lo recorrió con su sirvienta sumida en contemplación. Separaba en cada lugar que recordaba un episodio de la Pasión, meditaba sobre él, daba gracias al Señor por su amor y la Virgen derramaba lágrimas de compasión. Después de tres años de residencia en Efeso, María tuvo gran deseo de volver a Jerusalén ; la acompañaron Juan y Pedro y creo que muchos apóstoles se hallaban allí reunidos. A la llegada de María y de los apóstoles en Jerusalén, los vi que antes de entrar en la ciudad, visitaron el Huerto de los Olivos, el Monte Calvario, el Santo Sepulcro y todos los Santos Lugares en torno a Jerusalén. La madre de Dios se hallaba tan enternecida y llena de compasión, que apenas podía ponerse de pié, Juan y Pedro la conducían sosteniéndola de los brazos. Pasado algún tiempo, María regresó a su morada de Efeso en compañía de San Juan. A pesar de su avanzada edad, la Santa Virgen no manifestaba otras señales de vejez que la expresión del ardiente deseo que la consumía y la impulsaba en cierto modo a su transfiguración. Tenía una gravedad inefable, jamás la vi reírse, únicamente sonreírse con cierto aire arrebatador. Mientras más avanzada en años, su rostro se ponía más blanco y diáfano. Estaba flaca pero sin arrugas, ni otro signo de decrepitud, había llegado a ser un puro Espíritu. Por último llegó para la Madre de Jesús, la hora de abandonar este mundo y unirse a su Divino Hijo. En su alcoba encortinada de blanco, la vi tendida sobre una cama baja y estrecha; su cabeza reposaba sobre un cojín redondo. Se hallaba pálida y devorada por un deseo vehemente. Un largo lienzo cubría su cabeza y todo su cuerpo, y encima había un cobertor de lana obscura. Pasado algún tiempo, vi también mucha tristeza e inquietud en casa de la Santa Virgen. La sirvienta estaba en extremo afligida, se arrodillaba con frecuencia en diversos lugares de la casa y oraba con los brazos extendidos y sus ojos inundados de lágrimas. La Santa Virgen reposaba tranquila en su camastro, parecía ya llegado el momento de su muerte. Estaba envuelta en un vestido de noche y su velo se hallaba recogido en cuadro sobre su frente, solo lo bajaba sobre su rostro cuando hablaba con los hombres. Nada le vi tomar en los últimos días, sino de tiempo en tiempo una cucharada de un jugo que la sirvienta exprimía de ciertas frutas amarillas dispuestas en racimos. Cuando la Virgen conoció que se acercaba la hora, quiso conforme a la Voluntad de Dios, bendecir a los que se hallaban presentes y despedirse de ellos. Su dormitorio estaba descubierto y Ella se sentó en la cama, su rostro se mostraba blanco, resplandeciente y como enteramente iluminado. Todos los amigos asistentes se hallaban en la parte anterior de la sala. Primero entraron los Apóstoles, se aproximaron uno en pos del otro al dormitorio de María y se arrodillaron junto a su cama. Ella bendijo a cada uno de ellos, cruzando las manos sobre sus cabezas y tocándoles ligeramente las frentes. A todos habló e hizo cuanto Jesús le hubo ordenado. Ella habló a Juan de las disposiciones que debería de tomar para su sepultura, y le encargó que diese sus vestidos a su sirvienta y a otra mujer pobre que solía venir a servirla. Tras de los Apóstoles, se acercaron los discípulos al lecho de María y recibieron de ésta su bendición, lo mismo hicieron las mujeres. Vi que una de ellas se inclinó sobre María y que la Virgen la abrazó. Los Apóstoles habían formado un altar en el Oratorio que estaba cerca del lecho de Santa Virgen. La sirvienta había traído una mesa cubierta de blanco y de rojo, sobre la cual brillaban lámparas y cirios encendidos. María, pálida y silenciosa, miraba fijamente el cielo, a nadie hablaba y parecía arrobada en éxtasis. Estaba iluminada por el deseo, yo también me sentí impelida de aquel anhelo que la sacaba de sí. ¡Ah! Mi corazón quería volar a Dios juntamente con el de Ella. Pedro se acercó a Ella y le administró la Extremaunción, poco mas o menos como se hace en el presente, enseguida le presentó el Santísimo Sacramento. La Madre de Dios se enderezó para recibirlo y después cayó sobre su almohada. Los Apóstoles oraron por algún tiempo, María se volvió a enderezar y recibió la sangre del Cáliz que le presentó Juan. En el momento en que la Virgen recibió la Sagrada Eucaristía, vi que una luz resplandeciente entraba en Ella y que la sumergía en éxtasis profundo. El rostro de María estaba fresco y risueño como en su edad florida. Sus ojos llenos de alegría miraban al Cielo. Entonces vi un cuadro conmovedor; el techo de la alcoba de María había desaparecido y a través del cielo abierto, vi la Jerusalén Celestial. De allí bajaban dos nubes brillantes en la que se veían innumerables ángeles, entre los cuales llegaban hasta la Sma. Virgen una vía luminosa. La Santa Virgen extendió los brazos hacia ella con un deseo inmenso, y su cuerpo elevado en el aire, se mecía sobre la cama de manera que se divisaba espacio entre el cuerpo y el lecho. Desde María vi algo como una montaña esplendorosa elevarse hasta la Jerusalén Celestial; creo que era su Alma porque vi más claro entonces una figura brillante infinitamente pura que salía de su cuerpo y se elevaba por la Vía Luminosa que iba hasta el Cielo. Los dos coros de ángeles que estaban en las nubes, se reunieron más abajo de su Alma y la separaron de su cuerpo, el cual en el momento de la separación, cayó sobre la cama con los brazos cruzados sobre el pecho. Mis abiertos ojos que seguían el Alma purísima e inmaculada de María, la vieron entrar en la Jerusalén Celestial y llegar al Trono de la Santísima Trinidad. Vi un gran número de almas entre las cuales reconocí a los Santos Joaquín y Ana, José, Isabel, Zacarías y Juan Bautista venir al encuentro de María con un júbilo respetuoso. Ella tomó su vuelo al través de ellos hasta el Trono de Dios y de su Hijo, quien haciendo brillar sobre todo lo demás la Luz que salía de sus llagas, la recibió con un Amor todo Divino, la presentó como un cetro y le mostró la Tierra bajo sus pies como si confiriese sobre Ella algún Poder Celestial. Así la vi entrar en la Gloria y olvidé todo lo que pasaba en torno de María sobre la Tierra. Después de ésta visión, cuando miré otra vez a la Tierra, vi resplandeciente el cuerpo de la Sma. Virgen. Reposaba sobre el lecho, con el rostro luminoso, los ojos cerrados y los brazos cruzados sobre su pecho. Los Apóstoles, discípulos y santas mujeres, estaban arrodillados y oraban en derredor del cuerpo. Después vi que las santas mujeres extendieron un lienzo sobre el Santo Cuerpo y los Apóstoles con los discípulos se retiraron en la parte anterior de la casa. Las mujeres se cubrieron con sus vestidos y sus velos, se sentaron en el suelo y ya arrodilladas o sentadas, cantaban fúnebres lamentaciones. Los Apóstoles y los discípulos se taparon la cabeza con la banda de tela que llevaban alrededor del cuello y celebraron un oficio funerario; dos de ellos oraban siempre alternativamente a la cabeza y a los pies del Santo Cuerpo. Luego las mujeres quitaron de la cama el Santo Cuerpo con todos sus vestidos y lo pusieron en una larga canasta llena de gruesas coberturas y de esteras, de suerte que estaba como levantado sobre la canasta. Entonces dos de ellas pusieron un gran paño extendido sobre el cuerpo y otras dos la desnudaron bajo el lienzo, dejándole solo su larga túnica de lana. Cortaron también los bellos bucles de los cabellos de la Santa Virgen y los conservaron como recuerdo. Enseguida el santo Cuerpo fue revestido de un nuevo ropaje abierto y después por medio de lienzos puestos debajo, fue depositado respetuosamente sobre una mesa y sobre la cual se habían colocado ya los paños mortuorios y las bandas que se debían de usar. Envolvieron entonces el Santo Cuerpo con los lienzos desde los tobillos hasta el pecho y lo apretaron fuertemente con las fajas. La cabeza, las manos y los pies, no fueron envueltos de esa manera; enseguida depositaron el Cuerpo Santo en el ataúd y lo colocaron sobre el pecho una Corona de flores blancas, encarnadas y celestes como emblema de su Virginidad. Entonces los Apóstoles, los discípulos y todos los asistentes, entraron para ver otra vez antes de ser cubierto el Santo Rostro que les era tan amado. Se arrodillaron y lloraron alrededor del Santo Cuerpo,, todos tocaron las manos atadas de Nuestra Madre Maria como para despedirse y se retiraron. Las mujeres le dieron también los últimos adioses, le cubrieron el rostro, pusieron la tapa en el ataúd y le clavaron fajas de tela gris en el centro y en las extremidades. Enseguida colocaron el ataúd en unas andas, Pedro y Juan lo condujeron en hombros fuera de la casa. Creo que se relevaban sucesivamente, porque más tarde vi que el féretro era llevado por seis Apóstoles. Llegados a la sepultura, pusieron el Santo Cuerpo en tierra y cuatro de ellos, lo llevaron a la caverna y lo depositaron en la excavación que debía de servirle de lecho sepulcral. Todos los asistentes entraron allí uno por uno, esparcieron aromas y flores en contorno, se arrodillaron orando y vertiendo lágrimas y luego se retiraron. Por la noche muchos Apóstoles y santas mujeres, oraban y cantaban cánticos en el jardincito delante de la tumba. Entonces me fue mostrado un cuadro maravillosamente conmovedor: Vi que una muy ancha vía luminosa bajaba del cielo hacia el sepulcro y que allí se movía un resplandor formado de tres esferas llenas de ángeles y de almas bienaventuradas que rodeaban a Nuestro Señor y el Alma resplandeciente de María. La figura de Jesucristo con sus rayos que salían de sus cicatrices, ondeaban delante de la Virgen. En torno del Alma de María, vi en la esfera interior, pequeñas figuras de niños, en la segunda, había niños como de seis años y en la tercera exterior, adolescentes o jóvenes; no vi distintamente más que sus rostros; todo lo demás se me presentó como figuras luminosas resplandecientes. Cuando ésta visión que se me hacía cada vez más y más distinta hubo llegado a la tumba, vi una vía luminosa que se extendía desde allí hasta la Jerusalén Celestial. Entonces el Alma de la Santísima Virgen que seguía a Jesús, descendió a la tumba a través de la roca y luego uniéndose a su Cuerpo que se había transfigurado, clara y brillante se elevó María acompañado de su Divino Hijo y el coro de los Espíritus Bienaventurados hacia la Celestial Jerusalén. Toda esa Luz se perdió allí, ya no vi sobre la Tierra más que la bóveda silenciosa del estrellado Cielo. Como Santo Tomás no llegó a tiempo a despedirse de la Madre y tampoco pudo asistir al Santo Entierro; él tenía en su mente y corazón, llegar a tiempo. Pero al enterarse del desenlace por medio de los demás Apóstoles, él se puso triste y lloroso y se lamentaba no haber llegado a tiempo. El, interiormente tenía el deseo vehemente de verla por última vez y así se los hizo saber a los demás. Ya habían pasado varios días de lo del entierro; todos querían volver al Sepulcro y acceder a la petición de Tomás. Tomaron una resolución y al día siguiente muy de mañana, emprendieron el camino al Sepulcro de Nuestra Santa Madre. Estando enfrente del Sepulcro, quitaron la piedra-sello de la entrada y ¡Oh! Maravilla de Maravillas, de la bóveda salía un suave aroma de perfume de Rosas frescas; todos al sentir ese perfume, se sintieron conmovidos y perplejos; se miraron unos a otros preguntándose en silencio, con la mirada y con señas en las manos:“¿Entramos?” y aún mirándose entre ellos, todos asintieron con la cabeza y traspasando la bóveda, entraron al Santo Sepulcro hacia el sitio donde depositaron el ataúd que contenía el Cuerpo Santísimo de la Virgen María y más enorme fue la emoción y sorpresa entre ellos al ver que en el sitio solo habían Rosas frescas, fragantes y olorosas y significaban que el Señor había venido a buscar a su Santísima Madre para llevarla a su Gloria Celestial y Su Cuerpo no sufra la corrupción.


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sábado, 13 de agosto de 2016

EL IMPACTANTE EXORCISMO DONDE EL DEMONIO CONFESO QUE LOS PROTESTANTES ERAN SUYOS Y CONDUCIDOS POR ÉL, al punto de Afirmar que eran incluso peores que él, pues él creía en la Real Presencia de Jesús en la Eucaristía, mientras que ellos la NEGABAN ! Este exorcismo fue llevado a cabo en medio del fervoroso enfrentamiento entre católicos y protestantes. Por lo que, Dios hizo uso de su archi-enemigo, el diablo, para probar la Real Presencia, lo cual denunció la apostasía de Lutero en la abolición de la misa y negar la presencia real de Jesuscristo en la eucaristía !

La primera posesión demoníaca documentada por médicos, sociedad e Iglesia, data del año 1565-66, en una localidad francesa llamada Laon.

Tuvo lugar en presencia de más de 150.000 personas: de autoridades eclesiásticas y civiles, de protestantes y católicos por igual. La posesión tuvo lugar entre el ocho de noviembre de 1565, y se prolongó hasta el ocho de febrero de 1566.

la disputa del santisimo sacramento de rafael sanzio

Los espectadores viajaban diariamente de muchos lugares para presenciar el exorcismo de la niña endemoniada en el altar de la iglesia. La niña se llamaba Nicole Aubrey, tenía 16 años, y ya estaba casada. Había sido poseída varias veces desde que tenía 6 años.

En cierto momento deciden atarla al altar principal y el mismo obispo se dispuso al exorcismo. Durante ese tiempo, ella se quedaba rígida, y los asistentes, para comprobar que no mentía, le pinchaban agujas por el cuerpo y la palpaban.
Las crónicas hablan de verla levitar, y confesar pecados secretos de los asistentes, para avergonzarlos.

El ritual terminó con la comunión de la hostia sagrada, que expulsó a Belcebú, el demonio que se le había metido dentro, junto a otros 29. Es la primera posesión de Belcebú de la que se tenga noticia, la primera vez que este demonio es nombrado en rituales así.

Nicole terminó el exorcismo destrozada físicamente, incluso con huesos rotos y heridas graves, y para colmo, 9 meses después dio a luz.
No fue la última vez que sería poseída, volvió a estarlo 11 años después, pero aquella ocasión no se convirtió en espectáculo y no se tienen registros de ello.
Este exorcismo se ha llevado a cabo en medio del fervoroso enfrentamiento entre católicos y protestantes. Dios hizo uso de su archi-enemigo, el diablo, para probar la Real Presencia, lo cual denunció la apostasía de Lutero en la abolición de la misa y negar la presencia real de Jesuscristo en la eucaristía.
mujer poseida acostada

EL PRIMER EXORCISMO

Para este propósito, Dios permitió a una cierta Nicole Aubrey, un inocente, ser poseída por Belcebú y veintinueve otros espíritus malignos. La posesión tuvo lugar el ocho de noviembre de 1565, y se prolongó hasta el ocho de febrero de 1566.
Sus padres la llevaron al padre de Motta, un sacerdote piadoso de Vervins, con el fin de que pudiera expulsar al demonio por los exorcismos de la Iglesia.
El Padre de Motta intentó varias veces expulsar al espíritu maligno mediante la aplicación de las sagradas reliquias de la santa cruz, pero él no pudo tener éxito, satanás no se apartaría.
Por fin, inspirado por el Espíritu Santo, decidió expulsar al diablo por medio del Sacramento del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor.

Mientras Nicole estaba acostada en un estado de letargo no natural, el padre de Motta coloca el Santísimo Sacramento en sus labios, y al instante el hechizo infernal fue quebrado, Nicole fue restaurada a la conciencia, y recibió la Sagrada Comunión con cada señal de devoción.

Tan pronto como Nicole había recibido el Sagrado Cuerpo de Nuestro Señor, su rostro se convirtió en brillante y hermoso como el rostro de un ángel, y todos los que la vieron se llenaron de alegría y asombro, y bendijo a Dios desde lo más íntimo de su corazón.
Pero con el permiso de Dios, satanás regresó y volvió a tomar posesión de Nicole en varias oportunidades y este es el relato.
dibujo exorcismo nicole aubrey

LOS PASTORES PROTESTANTES

Cuando las extrañas circunstancias de la posesión de Nicole fueron conocidas en todas partes, varios predicadores calvinistas llegaron con sus seguidores, para “exponer este truco papista”, como se decía.
A su entrada, el diablo los saludó burlonamente, los llamó por su nombre, y les dijo que habían venido en obediencia a él. Uno de los predicadores tomó su libro de oración protestante, y se puso a leerlo con una cara muy solemne.
El diablo se reía de él, y ponía su aspecto más cómico, él dijo:
“Ho Ho Mi buen amigo, tiene la intención de expulsarme con sus oraciones e himnos ¿Cree que me van a causar algún dolor? ¿No sabes que son míos? Yo ayudé a componerlos”.
Yo te expulsaré en el nombre de Dios, dijo el predicador, con solemnidad.
“¡Tú!” dijo el diablo burlón. “Tú no puedes expulsarme ya sea en el nombre de Dios o en el nombre del diablo.¿Has oído hablar de un diablo expulsando a otro?
“Yo no soy un demonio”, dijo el predicador, con enojo: “Soy un siervo de Cristo.”

“Un siervo de Cristo, en efecto” satanás dijo, con una sonrisa burlona. Lo que yo te digo es que eres peor que yo. Yo creo, y tú no quieres creer. ¿Tú piensas que  me puede expulsar del cuerpo de esta miserable desgraciada? ¡Ja. Vaya primero a expulsar a todos los demonios que hay en tu propio corazón!”

El predicador se despidió, un tanto desconcertado. Él va a desaparecer, dijo, volviéndose hacia arriba la parte blanca de sus ojos,
“¡Oh Señor, te ruego que ayudes a esta pobre criatura!”
“Y yo ruego a lucifer,” gritó el espíritu malo, “que él nunca pueda dejarte a ti, sino que siempre te mantenga firmemente en su poder, como lo hace ahora.Eres todo mío, y yo soy tu señor”.
A la llegada del sacerdote, varios de los protestantes se fueron – ellos habían visto y oído más de lo que querían.
Otros, sin embargo, se mantuvieron, y grande fue su terror cuando vieron cómo el diablo se retorcía y aullaba de dolor, tan pronto como el Santísimo Sacramento fue llevado cerca de ella.
Por fin, el espíritu malo se apartaba, dejando a Nicole en un estado de trance antinatural. Mientras ella estaba en este estado, varios de los predicadores trataron de abrirle los ojos, pero le fue imposible hacerlo. El sacerdote entonces coloca el Santísimo Sacramento en los labios de Nicola, y al instante ella fue restaurada a la conciencia.
El Rev. Padre de Motta luego se volvió hacia los predicadores atónitos, y le dijo:
“Vayan ahora, vosotros los predicadores del nuevo evangelio; vayan y relaten por todo el mundo lo que han visto y oído. No nieguen por más tiempo que el Señor Jesucristo está verdaderamente y realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Vayan ahora, y dejen el respeto no humano para confesar la verdad”.

Durante los exorcismos de los siguientes días, el diablo se vio obligado a confesar que él no había sido expulsado en Vervins, Francia, y quetenía con él veintinueve demonios, entre los que se encontraban tres poderosos demonios: Cerberus, Astaroth, y Legio.

sacerdote exorcisando a mujer dibujo

EXPULSIÓN DE 27 DEMONIOS

El día tres de enero de 1566, el obispo llegó a Vervins, y comenzó el exorcismo él mismo en la iglesia, en presencia de una inmensa multitud.
Te mando en el nombre y por el poder de la presencia real de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, partir de inmediato”, dijo el obispo a satanás con voz solemne.
Satanás estaba, por fin, expulsado por segunda vez por medio del Santísimo Sacramento.

Al salir, él paralizó el brazo izquierdo y el pie derecho de Nicola, y también hizo que su brazo izquierdo quedara mas largo que el derecho, y no había poder en la tierra para curar esta extraña dolencia, hasta algunas semanas después, cuando el diablo fue al fin total e irrevocablemente expulsado.

Nicole ahora fue llevada a la peregrinación célebre de Nuestra Señora de Liesse, sobre todo porque el diablo parecía temer mucho al lugar.
Al día siguiente, el P. de Motta comenzó el exorcismo en la iglesia de Nuestra Señora de Liesse, en presencia de una inmensa multitud. Él tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y, mostrándolo al demonio, él dijo:
“Yo te ordeno, en el nombre del Dios viviente, el gran Emmanuel, que tú ves aquí presente, y en quien crees”.
“¡Ah, sí!” -gritó el demonio, “creo en Él”. Y el diablo volvió a aullar cuando hizo esta confesión, porque se retorcía por el poder de Dios Todopoderoso.
“Yo te mando, pues, en Su nombre”, dijo el sacerdote,“que salgas de este cuerpo al instante.”
Al oír estas palabras, y sobre todo a la vista del Santísimo Sacramento, el diablo sufrió la tortura más espantosa. En un momento el cuerpo de Nicole fue enrollado como una bola, y luego de nuevo se volvió terriblemente hinchado.

En un momento su rostro estaba extrañamente alargado, luego se amplió en exceso, y a veces estaba tan rojo como la grana. Sus ojos, a veces, sobresalían horriblemente, y luego otra vez se hundían profundamente en el cráneoSu lengua colgaba hasta la barbilla, era a veces negra, a veces roja, y a veces como la de un sapo.

El sacerdote continuaba instando y torturando a satanás.
“¡Maldito espíritu!” – exclamó, Yo te mando, en nombre y por la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo aquí en el Santísimo Sacramento, partir de inmediato desde el cuerpo de esta pobre criatura”.
“¡Ah, sí!” – gritó satanás, aullando salvajemente,“veintiséis de mis compañeros lo dejarán en este instante, ya que están obligados a hacerlo”,
La gente en la iglesia ahora comenzó a rezar con gran fervor.

De pronto los miembros de Nicola comenzaron a resquebrajarse, como si todos los huesos de su cuerpo se estuvieran rompiendo; un vapor pestilente salió de su boca, y veintiséis demonios salieron de ella, para nunca más volver.

Nicole luego cayó en un desmayo poco natural, excitada solo por el Santísimo Sacramento.

A la recuperación de sus sentidos, y recibir la sagrada comunión, la cara de Nicola se puso brillante como el rostro de un ángel. El sacerdote continuaba instando al demonio, y utilizaba todos los medios para expulsarlo.

No voy a dejarla, a no ser mandado por el obispo de León”, contestó el demonio, enojado.
santo nombre exorcismo dibujo

EXPULSIÓN DE LOS TRES DEMONIOS QUE QUEDABAN

Nicole ahora fue llevada a Pierrepont, donde uno de los demonios, de nombre Legio, fue expulsado por medio del Santísimo Sacramento.

A la mañana siguiente Nicola fue llevada a la iglesia. Apenas había abandonado la casa, cuando el diablo volvió a tomar posesión de ella. El obispo que fue solicitado para exorcizar a Nicola, se preparó para esta terrible tarea con la oración y el ayuno, y otras obras de penitencia. A la llegada de Nicola a la Iglesia, el exorcismo comenzó.

“¿Cuántos son ustedes en este cuerpo?”, preguntó el obispo.
Hay tres de nosotros”, respondió el espíritu maligno.
“¿Cuáles son sus nombres?”
Belcebú, Cerberus, y Astaroth”.
“¿Qué ha sido de los otros?”, preguntó el obispo.
“Ellos han sido expulsados”, respondió satanás.
“¿Quién los expulsó?”
“¡Ja!”,-gritó el diablo, rechinando los dientes,“fue el quien tiene en sus manos, en la patena”. El diablo quería decir nuestro querido Señor en el Santísimo Sacramento.
El obispo acercó el Santísimo Sacramento cerca de la cara de Nicole. El demonio se retorcía y aullaba de dolor.
“¡Ah, sí! ¡Yo me iré, me iré!”, chilló, “pero voy a volver.”
De repente, Nicole se puso tiesa e inmóvil como el mármol. El obispo entonces tocó los labios con el Santísimo Sacramento, y en un instante estaba completamente restaurada a la conciencia. Ella recibió la sagrada comunión, y su rostro brillaba ahora con una maravillosa belleza sobrenatural.
Al día siguiente, Nicole fue traída de nuevo a la Iglesia, y el exorcismo comenzó como de costumbre. El obispo tomó el Santísimo Sacramento en la mano, lo sostuvo cerca de la cara de Nicola, y dijo:
“Te mando en el nombre del Dios viviente, y por la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo aquí en el sacramento del altar, partir de inmediato del cuerpo de esta criatura de Dios, y nunca más volver.”
“¡No! ¡No!”, gritó el diablo, No voy a irme. Mi hora no ha llegado todavía.
Yo te mando que salgas. ¡Sal fuera, impuro, espíritu maldito! ¡Vete!” y el obispo colocó el Santísimo Sacramento en la cara de Nicole.
“¡Detente, detente!”, gritó satanás, “déjame ir, me iré, pero volveré”.
Y al instante Nicole cayó en las convulsiones más espantosas. Un humo negro fue visto saliendo de su boca, y ella volvió a caer en un desmayo.

Durante su estancia en León, Nicole fue examinada cuidadosamente por médicos católicos y protestantes. Su brazo izquierdo, que había sido paralizado por el diablo, se encontró totalmente sin reflejos.

Los médicos cortaron el brazo con un cuchillo afilado; le quemaron con fuego; pusieron alfileres y agujas bajo las uñas de los dedos, pero Nicole no sentía dolor, su brazo estaba completamente insensible.

Una vez, mientras Nicola estaba acostada en un estado de letargo artificial, los médicos le dieron un poco de pan mojado en vino (que era lo que los protestantes llaman a su comunión o Cena del Señor); frotaban sus piernas rápidamente; echaban agua en la cara; traspasaban su lengua hasta que la sangre fluía; intentaban por todos los medios despertarla, pero en vano.
Nicola se mantuvo fría e inmóvil como el mármol. Por fin, el sacerdote tocó los labios de Nicola con el Santísimo Sacramento, y al instante ella fue restaurada a la conciencia, y comenzó a alabar a Dios.

El milagro fue tan claro, tan palpable, que uno de los médicos, que era un calvinista intolerante, inmediatamente renunció a sus errores, y se convirtió al catolicismo.

Varias veces, también, los protestantes tocaron la cara de Nicola con una hostia que no estaba consagrada, y que, en consecuencia, era sólo pan, pero satanás no fue atormentado por esto. Él sólo ridiculizó sus esfuerzos.
El veintisiete de enero, el obispo, después de haber caminado en procesión solemne con el clero y los fieles, comenzó el exorcismo en la iglesia, en la presencia de una gran multitud de protestantes y católicos.

El obispo ahora expone el Santísimo Sacramento cerca de la cara de Nicola. De repente, un salvaje y sobrenatural grito suena a través del aire – un negro y denso humo sale de la boca de Nicole. El demonio Astaroth es expulsado para siempre.

Durante el exorcismo, que tuvo lugar el primero de febrero, el obispo dijo:
“¡Oh espíritu maldito! Desde que ni la oración, ni los santos evangelios, ni los exorcismos de la Iglesia, ni las santas reliquias, te pueden obligar a salir, voy a mostrate a tu Señor y el Maestro, y con su poder yo te voy a mandar”.
Durante el exorcismo, que tuvo lugar después de la misa, el obispo expuso el Santísimo Sacramento en la mano, y dijo:
“¡Oh, espíritu maldito, archi-enemigo del Dios siempre bendito, yo te mando, por la sangre preciosa de Jesucristo aquí presente, que te apartes de esta pobre mujer! ¡Apartaos malditos, al fuego eterno del infierno!”
Al oír estas palabras, y sobre todo a la vista del Santísimo Sacramento, el demonio estaba tan terriblemente atormentado, y la apariencia de Nicole era tan horrible y repugnante, que el pueblo apartó sus ojos con horror.
Por fin un profundo suspiro se escuchó, y una nube de humo negro salió de la boca de Nicola. Cerberus fue expulsado. Otra vez Nicola cayó desmayada sepulcralmente, y de nuevo fue llevada a la conciencia sólo por medio del Santísimo Sacramento.
sacerdote con cruz difuminada

LA EXPULSIÓN DE BELCEBÚ

Durante el exorcismo, que tuvo lugar en el séptimo día del mes de febrero, el obispo dijo a Satanás:
“Dime. ¿Por qué has tomado posesión de esta mujercatólica honesta y virtuosa?”
Lo he hecho con el permiso de Dios. He tomado posesión de ella a causa de los pecados del pueblo.

Lo he hecho para mostrar a mis calvinistas que hay demonios que pueden tomar posesión del hombre cuando Dios lo permita. Sé que no quieren creer esto, pero yo les mostraré que soy el diablo.
Yo he tomado posesión de esta criatura para convertirlos, o endurecerlos en sus pecados; y, por la Sagrada Sangre, voy a realizar mi tarea”.

Esta respuesta llenó todos los que lo oyeron con espanto.
“Sí”, respondió el obispo, solemnemente, Dios quiere unir a todos los hombres en la única santa fe. Como no hay más que un solo Dios, no puede haber más que una religión verdadera.

Una religión como la que los protestantes han inventado, no es sino una burla hueca. Debe caer.
La religión establecida por Nuestro Señor Jesucristoes la única verdadera, y durará por siempre. Está destinada a unir a todos los hombres dentro de su abrazo sagrado, por lo que no habrá sino un solo rebaño y un solo pastor.
Este pastor divino es Nuestro Señor Jesucristo, la cabeza invisible de la santa Iglesia Católica, cuya cabeza visible es nuestro Santo Padre el Papa, sucesor de San Pedro”.

El diablo estaba en silencio – él fue puesto en vergüenza ante toda la multitud. Fue expulsado de nuevo por medio del Santísimo Sacramento.
En la tarde del mismo día el diablo se puso a llorar:
¡”Ah, Ha! tú piensas que usted me puede expulsar de esta manera. Tú no tienes la asistencia adecuada para un obispo. ¿Dónde están el decano y el arcediano¿ ¿Dónde están los jueces reales? ¿Dónde está el primer magistrado, que estaba asustado en la noche, en la prisión? ¿Dónde está el procurador del rey? ¿Dónde están sus abogados y consejeros? ¿Dónde está el secretario de la corte? “(El diablo menciona cada uno de ellos por su nombre.)”.

No voy a salir hasta que todos estén reunidos. Si yo me marcho ahora, ¿qué prueba podrían dar al rey de todo lo que ha sucedido? ¿Creen que la gente les va a creer fácilmente? ¡No! ¡No! Hay muchos que harían objeciones. El testimonio de esta gente común aquí tendrá muy poco peso.
Es un tormento para mí que tengo que decirte lo que tienes que hacer. Me veo obligado a hacerlo. ¡Ja! Maldita sea la hora en que tomé posesión de esta vil canalla”.

“Encuentro poco placer en tu charla”, respondió el obispo. “Hay testigos suficientes aquí, los que has mencionado no son necesarios. ¡Sal ahora, da gloria a Dios. Parte, ve a las llamas del infierno!
“Sí, me marcho, pero hoy no. Sé muy bien que tengo que salir. Estoy condenado. Me veo obligado a dejarla.”
“No me importa tu parloteo”, dijo el obispo, te voy a expulsar por la fuerza de Dios: Por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo”.
“Sí, tengo que ceder a ti”, gritó el demonio salvajemente. Si me torturas debo darte este honor”,
El obispo ahora tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y se lo acercó a la cara de la mujer poseída. Por fin, satanás se vio obligado a huir una vez más.

A la mañana siguiente, después de que se terminó la procesión, se ofreció el Santo Sacrificio de la Misa como es habitual. Durante la consagración, la mujer poseída fue dos veces levantada más de seis metros en el aire, y luego volvió a caer pesadamente sobre la plataforma.

Cuando el obispo, justo antes del Pater Noster, tomó la Hostia Santa, una vez más en su mano, y la levantó con el cáliz, la mujer poseída fue elevada de nuevo al aire, llevando con ella a los guardianes, quince en número, por lo menos seis metros por encima de la plataforma, y después de un tiempo, ella cayó pesadamente en el suelo.

Al ver esto, todos los presentes se llenaron de asombro y terror. Un protestante alemán llamado Voske cayó de rodillas, él se echó a llorar y se convirtió.
“¡Ah!” exclamó: “Ahora creo firmemente que el diablo realmente posee a esta pobre criatura. Creo que es realmente el cuerpo y la sangre de Jesucristo, que lo expulsa. Creo firmemente. Ya no voy a seguir siendo protestante.”
Después de la misa, el exorcismo comenzó como de costumbre.
“Ahora, por fin,” dijo el obispo, “has de partir. ¡Vete tú, espíritu maligno!
“Sí”, dijo satanás, “es verdad que tengo que salir, pero todavía no. No voy a salir antes de que la hora haya llegado”.
Por fin, el obispo tomó la Sagrada Hostia en la mano, y dijo:
En el nombre de la adorable Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo – en nombre del cuerpo sagrado de Jesús Cristo aquí presente – yo te mando, malvado espíritu, que salgas”.
“Sí, sí, ¡es cierto!” – gritó el demonio violentamente. “Es verdad. Es el cuerpo de Dios debo confesar, porque me veo obligado a hacerlo, Él me tortura y debo confesar esto, yo tengo que decir la verdad solamente. Me veo obligado a hacerlo. La verdad no viene de mí. Viene de mi Señor y Maestro. He entrado en este cuerpo por el permiso de Dios”.
El obispo ahora expone el Santísimo Sacramento cerca de la cara de la mujer poseída. El demonio se retorcía en agonía terrible. Intentó de todas las maneras de escapar de la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento.
Por fin, un humo negro fue visto saliendo de la boca de Nicole. Ella cayó en un desmayo, y fue restaurada a conciencia sólo por medio del Santísimo Sacramento.
El ocho de febrero, el día señalado por Dios en el que satanás debía dejar a Nicole para siempre, llegó por fin. Después de la solemne procesión, el obispo comenzó el último exorcismo.
“Yo no te pediré por más tiempo”, dijo el obispo a satanás: yo te voy expulsar al instante por el poder del Dios viviente, y por el preciosísimo Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, su Hijo amado, aquí presente en el Sacramento del Altar”.
“¡Ja, sí!” -gritó el demonio. Confieso que el Hijo de Dios está aquí real y verdaderamente presente. Él es mi Señor y Maestro. Me tortura para que confiese, pero me veo obligado a hacerlo”
Luego repitió varias veces, con un salvaje, aullido sobrenatural:

“Sí, es verdad, debo confesar que me veo obligado a dejarla, por el poder del cuerpo aquí presente de Dios tengo que salir, me atormenta…. debo irme muy pronto, y debo confesar esta verdad. Pero esta verdad no viene de mí, viene de mi Dios y Señor, que me ha enviado aquí, y quien manda y me obliga a confesar la verdad públicamente”.

El obispo entonces tomó el Santísimo Sacramento en la mano, y, sosteniéndolo en alto, dijo, con voz solemne:
“¡Oh tú, malvado, espíritu inmundo, Belcebú. Tú archienemigo del Dios eterno. He aquí, aquí presente! el precioso Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, tu Señor y Maestro.
Te conjuro, en nombre y por el poder de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que está aquí presente, yo te mando salir al instante y para siempre de esta criatura de Dios y salir hacia lo más profundo del infierno, allí serás atormentado por siempre. ¡Vete, espíritu inmundo, sal! Contempla aquí a tu Señor y Maestro”.
Al oír estas palabras solemnes, y al ver a nuestro Señor sacramental, la pobre mujer poseída se retorcía con miedo. Sus extremidades eran rotas como si todos los huesos de su cuerpo se estuvieran rompiendo.
Los quince hombres fuertes que la sujetaban, apenas podían mantenerla de espaldas. Se tambalearon de lado a lado, estaban cubiertos de sudor. Satanás trataba de huir de la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento.
La boca de Nicola estaba abierta, su lengua le colgaba por debajo de la barbilla, su cara estaba terriblemente hinchada y deformada. Su color cambiaba de amarillo a verde, y se hizo aún más gris y azul, por lo que ya no parecía un ser humano, sino que era más bien la cara de un demonio encarnado horrible.
Todos los presentes se estremecieron de terror, sobre todo cuando se oyó el grito salvaje del demonio, que sonaba como el rugido de un toro salvaje. Ellos cayeron de rodillas y con lágrimas en los ojos, comenzaron a gritar:“¡Jesús, ten piedad!”
El obispo continuó instando a satanás. Por fin, el espíritu malo se apartaba, y Nicole cayó sin sentido en los brazos de sus cuidadores. Todavía, sin embargo, se mantuvo sorprendentemente distorsionada.
En este estado se le mostró a los jueces, y a todas las personas presentes, ella estaba enrollada como una bola. El obispo ahora se puso de rodillas, con el fin de darle el Santísimo Sacramento, como de costumbre.
Pero de repente el demonio vuelve loco de rabia, se esfuerza por tomar la mano del obispo, e incluso intenta alcanzar el propio Santísimo Sacramento.
El obispo comienza de nuevo; Nicole se eleva en el aire y el obispo se levanta de sus rodillas, temblando de terror y pálido como la muerte.
El buen obispo necesita valor de nuevo para perseguir al demonio, expone el Santísimo Sacramento en la mano, hasta que al final el demonio, vencido por el poder del sagrado cuerpo de Nuestro Señor, sale en medio de humo y relámpagos y truenos. 
Así fue el demonio al fin expulsado definitivamente, elviernes por la tarde, a las tres de la tarde, el mismo día y hora en la que Nuestro Señor triunfó sobre el infierno por su muerte siempre bendita.

Nicole estaba completamente curada, ella podía mover su brazo izquierdo con la mayor facilidad. Ella cayó de rodillas y dio gracias a Dios, así como el buen obispo, por todo lo que había hecho por ella.

La gente lloraba de alegría y cantaron himnos de alabanza y acción de gracias en honor a nuestro querido Señor en el Santísimo Sacramento. Por todas partes se oían las exclamaciones:
“¡Oh, qué gran milagro. Oh, gracias a Dios que fui testigo! ¿Quién puede dudar de la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento del altar?”
Muchos protestantes también dijeron:
Creo ahora en la presencia de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, lo he visto con mis ojos. Ya no me quedaré como calvinista. Maldita sea los que me han mantenido hasta ahora en el error. Ahora puedo entender que es una buena cosa el Santo Sacrificio de la Misa”.
Un solemne Te Deum se entonó, en el órgano y las campanas sonaban con un timbre alegre. Toda la ciudad se llenó de alegría.
Fuentes: